El insólito caso de Australia: todos los diarios se autocensuraron

Incluso en aquellos países en donde creemos que no tienen mayores inconvenientes en su día a día, el caso de Australia es todo un ejemplo porque con una economía ordenada y un país en funcionamiento, numerosos medios de comunicación decidieron publicar su primera plana autocensurada. Es decir, todos los diarios australianos salieron a la calle con una primera página casi completamente censurada.

Se trata de un llamado conjunto por una mayor libertad de información en el país. Según detalla la agencia ANSA, “la iniciativa sigue a las incursiones de la policía federal el pasado junio, en aplicación de las leyes de seguridad nacional, en la casa de una periodista de News Corp y en la sede de la emisora pública nacional ABC“. Asimismo, denuncian presiones oficiales para no dar a conocer noticias que afectan al Gobierno.

Los medios de comunicación respondieron así a los “ataques contra el derecho de los periodistas” a quienes se los presiona para rendir cuentas al gobierno sobre sus acciones “y decir la verdad al público”. De esto surgió la alianza de los grandes medios que comenzó con el lanzamiento de la campaña “The Right to Know” (El derecho a saber), acompañada por publicidades a nivel nacional que interroga a los ciudadanos: “Cuando el gobierno les oculta la verdad, ¿qué oculta?”.

La periodista Annika Smethurst, del Daily Telegraph, reveló tiempo atrás “que el gobierno estaba evaluando planes secretos para permitir a los servicios secretos espiar a todos los australianos”, al tiempo que la cadena ABC “había transmitido una serie de servicios utilizando informaciones clasificadas sobre Afganistán, que incluían pruebas de posibles crímenes de guerra de parte de tropas especiales australianas”.

La campaña “The Right to Know” plantea seis reformas, entre ellas, nuevas leyes para garantizar la libertad de información y una mayor protección de las fuentes en el sector público para que puedan referir sin castigos y así garantizar la libre investigación y expresión. El caso más paradigmático es el de WikiLeaks, que dio a conocer miles de correos electrónicos de países, funcionarios y embajadas en hechos ilícitos. Su creador, Julian Assange, desde entonces pasó a ser un enemigo público en gran parte del mundo.