El INTA Rama Caída fue parte del equipo que logró desarrollar cuatro nuevas variedades de uva de mesa

El INTA lleva a cabo un programa de Mejoramiento Genético de variedades de uva de mesa en la que participan varias estaciones experimentales, entre ellas las de Rama Caída.
El grupo logró obtener nuevas variedades de cultivares denominados “Delicia INTA”, “Fernandina INTA”, “Serena INTA” y “Sorpresa INTA”. Se trata de dos variedades negras y dos rosadas que se suman al listado existente tras ser publicadas en el Boletín Oficial por resolución del INV.
Los mismos se inscribieron en 2016 en el Instituto Nacional de Semillas de Argentina y forman parte de un programa que apunta a llegar a avanzar hasta en productos exportables.
Delicia INTA, con bayas rosadas de sabor moscatel y cosecha tardía, aventaja a Moscatel Rosado, de amplia difusión en Argentina, por no necesitar la implantación de una variedad polinizadora y producir rudimentos en lugar de semillas normales. Fernandina INTA y Sorpresa INTA posibilitan la exportación de uvas negras, inexistente en la actualidad.
Sorpresa INTA, destaca por el tamaño grande y el sabor especial de sus bayas y Fernandina INTA, de cosecha tardía, por sostener una alta carga de racimos sin pérdida de calidad.
Serena INTA produce uvas rojas firmes y amplía la disponibilidad estacional de uvas de este color ya que se cosecha antes que Crimson Seedless.

UVA DE MESA NACIONAL
En el país se cultivan 12.823 hectáreas de uva de mesa, ubicadas el 94 % en las provincias de San Juan y Mendoza, donde predominan los cultivares extranjeros.
La implementación de un programa de mejoramiento genético de uva de mesa, desarrollado en las Estaciones Experimentales Agropecuarias (EEAs) Junín, Mendoza, Rama Caída y San Juan del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), propicia la soberanía tecnológica mediante la obtención de cultivares adaptados a las características de las regiones productivas del país y no sujetos a derecho de propiedad.
Según explican, estas cuatro variedades amplían la oferta de cultivares disponibles con potencialidad de cultivo y aptitud exportable, ya que cumplen con los requisitos de producción y calidad exigidos a las variedades comerciales.
Hay que destacar que ahora se está trabajando en nuevas variedades que son muy requeridas en mercados como el de Brasil y Estados Unidos.