En Mendoza, crece el uso de la semaglutida, un fármaco prescripto bajo receta médica para pacientes con diabetes tipo 2, pero que también está indicado para el descenso de peso.
Sin embargo, los especialistas advierten que no es un medicamento mágico y aseguran que un tratamiento con esta droga no es apto para todas las personas. Por esto, resaltaron la importancia de contar con la indicación y el acompañamiento médico correspondiente.
Un consumo no indicado de semaglutida podría generar el famoso “efecto rebote“, además de los efectos adversos más comunes como náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento o gastritis.
Por su parte, farmacéuticos señalaron que en el último tiempo creció la demanda de semaglutida, mejor conocida por su nombre comercial: “Ozempic“. A finales de mayo, también empezó a comercializarse “Dutide”; la versión argentina de semaglutida inyectable que fue aprobada por la ANMAT el 13 de marzo de este año y que tiene un precio hasta cuatro veces menor que Ozempic.
Para quiénes está indicada la semaglutida
La semaglutida es un fármaco del grupo de los análogos del GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1), indicada para los pacientes con diabetes tipo 2, ya que se ha comprobado que es eficaz en el control de la glucosa en sangre.
Pero esta droga también actúa al nivel de los centros de regulación del hambre y de la saciedad, lo que la convierte en una aliada en los tratamientos contra la obesidad.

Nadya Tahan, nutricionista (MP 2100), aseguró que en Mendoza ya se está usando en varios equipos de salud, formados por médicos, endocrinólogos, nutricionistas, psicólogos, y también se implementa en grupos dedicados a cirugía bariátrica.
“Ozempic o Dutide es un fármaco usado para el descenso de peso y puede a ayudar al manejo y mejora de la obesidad, más específicamente el descenso del tejido graso en personas con un índice de masa corporal (IMC) mayor a 30 kg/m2, o bien un IMC mayor a 27 kg/m2 con complicaciones relacionadas a la obesidad, como diabetes, resistencia a la insulina , hígado graso“, señaló la especialista.
Tahan mencionó que la semaglutida no está indicada para todos, ya que cada persona debe ser estudiada por un equipo de salude idónea en el tema, que permita determinar si la persona interesada es candidato o no a este tipo de tratamiento.
“Milagroso no es”
Entre las reacciones adversas más comunes de la semaglutida aparecen náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento o gastritis. No obstante, estos efectos suelen ser transitorios y reducirse en el tiempo.
El “efecto rebote” tras una descenso marcado de peso, puede ser otra de las consecuencias de consumir esta droga sin el acompañamiento médico correspondiente. La constancia, los hábitos saludables y la salud mental, son la clave para que esto no suceda.
“Cualquier terapia que sea restrictiva, genera un efecto rebote. En estos casos pasa lo mismo. Ayuda, pero si luego no se acompaña se sube de peso. Solo con la medicación no es suficiente. Si no hay constancia, hábitos y trabajo en salud mental, no se sostiene. Milagroso no es“, expresó Tahan.
La venta en farmacias de Mendoza
Consultados por El Sol, desde diferentes farmacias señalaron que creció la venta de semaglutida en la provincia, que se vende únicamente bajo receta.
“Consultan mucho. Se está vendiendo. La gente lo está llevando bastante“, señaló el gerente de una reconocida farmacia.
“Por lo pronto nos preguntan más por el Ozempic, que es la droga importada“, mencionó otro farmacéutico.
Entre el Ozempic y el Dutide puede existir una diferencia significativa en los precios: la medicación inyectable importada de 0.25 mg promedia los $385.000, mientras que el producto nacional ronda los $100.000.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/el-lado-b-de-la-semaglutida-la-droga-de-moda-para-adelgazar-que-ya-se-compra-en-mendoza/







