El miércoles podrían reconstruir el momento en que murió Genaro

Una de las medidas ordenadas por Rossi para incorporar al expediente es reconstruir lo que pasó en la madrugada del sábado 9 de septiembre en calle El Chañaral.

Esta semana será muy importante en la causa que sigue adelante la fiscal Andrea Rossi tras la trágica muerte de Genaro Fortunato, el rugbier local atropellado por el auto que conducía su novia, Julieta Silva, en la cárcel e imputada por “Homicidio doblemente agravado por el vínculo y por su comisión con alevosía en concurso ideal”.

Tal como adelantó días atrás Diario San Rafael, una de las medidas ordenadas por Rossi para incorporar al expediente es reconstruir lo que pasó en la madrugada del sábado 9 de septiembre en calle El Chañaral, a metros de la avenida Hipólito Yrigoyen, en inmediaciones del bar Mona, adonde habían estado minutos antes Genaro y Julieta. Pero para tratar de darle el máximo grado de similitud, la fiscal pretende que se realice bajo la lluvia al momento de realizarse la reconstrucción, sobre todo para determinar si la condición climática incidió en el accionar de Silva, la conductora del Fiat Idea que arrolló a Fortunato.

En este marco, las previsiones meteorológicas indican que el miércoles hay posibilidades de lluvia en San Rafael y no se descarta que entre las 5 y 5:30 de la madrugada, la fiscal Rossi junto a la detenida, Julieta Silva, más su defensora Florencia Garciarena y el abogado de la familia Fortunato, Tíndaro Fernández, se sitúen en donde ocurrió el hecho para que se transforme en un nuevo elemento probatorio.

La reconstrucción de la muerte de Genaro está entre las pericias que Rossi debe ejecutar antes de convocar a la audiencia donde se resolverá si Silva es procesada y sigue la causa bajo prisión preventiva, ya sea en la cárcel o en un domicilio particular. Se prevé que la fiscal solicite una ampliación en el plazo que tiene para dicha audiencia, dado que necesita constancia de otras pruebas que solicitó la semana pasada.

Como ayer informó nuestro diario, en el expediente figura que Silva tenía 1,07g/l de acuerdo al dosaje alcohólico que se le practicó después de atropellar a su novio. Además de ese relevante dato, Rossi espera tener los resultados de los estudios que corroboren si Silva tiene astigmatismo, una enfermedad de la vista que, sin el uso de anteojos, puede generar dificultades visuales para quienes la padecen. También están cotejando los teléfonos celulares de Silva y Fortunato, ya que Rossi quiere saber si existen elementos de relevancia que hayan surgido antes y después del hecho. El análisis toxicológico que develará si Silva consumió drogas esa noche será otra de las pericias que llevará el expediente.

Empieza, después de una primera semana con muchos obstáculos para la fiscal Rossi, una etapa con más certezas, donde ella tendrá que evaluar si cuenta con elementos suficientes para sostener la dura imputación que formuló contra Silva. De su lado, para que eso suceda, tendrá a Tíndaro Fernández, abogado de la familia que se constituyó en querellante. Y en la vereda de enfrente estará Florencia Garciarena, defensora oficial que buscará atenuar la situación procesal de Julieta Silva y solidificar la hipótesis del accidente.