Dunas inmensas, médanos que parecen no terminar nunca y un espejo de agua turquesa en pleno paisaje árido. En el inicio de la temporada estival, el embalse El Nihuil, en San Rafael, fue destacado dentro de una selección de playas “a conocer” entre Cuyo y la Patagonia.
Un listado del El Diario de Viaje que pone el foco en destinos menos masivos y con fuerte impronta natural para quienes buscan descanso, aventura y escenarios diferentes.
La propuesta surge a partir de una tendencia que se consolida cada verano: el interés por rincones que combinan tranquilidad y paisajes singulares, lejos de los circuitos saturados.

La diversidad geográfica argentina permite encontrar playas en contextos inusuales, desde penínsulas patagónicas rodeadas de bosque hasta oasis cuyanos con médanos y arenas doradas. En ese mapa de alternativas, El Nihuil aparece como uno de los puntos mendocinos que más sorprende por su contraste: desierto, montaña y lago conviviendo en una misma postal.
La combinación de dunas y aguas del Atuel lo convierte en un escenario atractivo tanto para quienes buscan pasar el día a la orilla como para quienes eligen sumar actividades al aire libre.
AMPLITUD Y NATURALEZA
En la zona se puede practicar kayak, kitesurf y realizar caminatas, además de propuestas vinculadas al senderismo, con amplios espacios y una sensación permanente de amplitud y naturaleza.

En la misma selección aparecen otros destinos de distintos puntos del país como Yuco, en Neuquén; Isla Escondida, en Chubut; Reta, en Buenos Aires; y Bahía de los Troncos, en Río Negro.
Todos comparten un rasgo común: parecen paisajes de otro país, pero están dentro de Argentina y ofrecen una alternativa distinta para quienes deciden viajar sin resignar tranquilidad ni contacto directo con el entorno.
De esta manera, El Nihuil vuelve a posicionarse como una de las joyas naturales del sur mendocino en el arranque del verano, con un atractivo que va más allá del turismo tradicional y que confirma, una vez más, que los “paraísos escondidos” muchas veces están más cerca de lo que se cree.







