En horas del mediodía del domingo fueron muchas las personas que estaban en El Nihuil y se sorprendieron por el repentino sonar de una sirena. Si bien es algo que habitualmente ocurre en las zonas de embalses, varios se alteraron por la luz de alerta, que no era ni más ni menos que la alarma de erogaciones del dique.
Así como hace tiempo no pasaba, el embalse El Nihuil empezó a erogar agua hacia el vertedero. Por tareas de mantenimiento realizadas por el ORSEP, una gran cantidad de agua a gran presión empezó a salir por las válvulas, en un espectáculo que resultó muy llamativo para los presentes.
Ante esta situación, empezó a cambiar el panorama del vertedero nihuilino, el cual comenzó a llenarse de agua e hizo las delicias de todos los presentes, que comenzaron a tomar fotografías y filmar videos del momento de las erogaciones.
Una de las cuestiones más llamativas es la gran cantidad de agua que empezó a correr por la zona del vertedero hacia el cañadón denominado “La Garganta del Diablo”, el cual se encuentra sobre la ruta de acceso al pueblo.
Quienes estaban por allí pudieron disfrutar de un fenómeno no muy tradicional, aunque –como dice la película– “las aguas bajan turbias”, ya que se las pudo ver con un tinte muy oscuro, con sedimentos y tierra.







