El nuevo escenario de los frutos secos: entre la presión de los costos y la exigencia de eficiencia  

La cosecha de frutos secos en Mendoza avanza con resultados dispares, marcada por la incidencia de contingencias climáticas y un escenario internacional complejo. Manuel Viera, coordinador de la Asociación de Frutos Secos de Mendoza (AFSM), analizó en FM Vos 94.5 el presente de un sector que, si bien muestra resiliencia, enfrenta una caída en los precios internacionales y el impacto logístico del conflicto en Medio Oriente. Con el nogal como protagonista y el pistacho en fase de expansión, el referente advierte que la rentabilidad ya no depende solo del cultivo, sino de una gestión técnica impecable.

La temporada de nuez, que ya finalizó en algunas zonas del Valle de Uco y promedia el 50% en otras, estuvo condicionada por fenómenos climáticos que afectaron tanto la cantidad como la aptitud comercial del fruto. «La cosecha no tuvo grandes sobresaltos en su ejecución, pero los volúmenes están compensados por pérdidas que se originaron al inicio de la temporada. Tuvimos heladas y nevadas tardías el 30 de octubre que afectaron al fruto pequeño en las fincas más elevadas. Luego, las granizadas de enero y febrero, si bien no derribaron toda la fruta, dañaron el ‘pelón'», comentó Manuel Viera al inicio de la nota.

«Eso repercute en la calidad: el pelón se adhiere a la cáscara, se pierde la aptitud comercial y, en algunos casos, se oscurece el color de la pulpa. Estimamos que Mendoza cosechará este año entre 15 y 16 millones de kilos de nuez con cáscara», añadió.

El «efecto Medio Oriente» en las exportaciones

La nuez se consolida como el producto más exportable del sector de frutos secos en Mendoza, pero sus destinos principales se encuentran hoy en el epicentro de tensiones geopolíticas, lo que altera significativamente toda la cadena comercial.

Respecto a la incertidumbre logística, Manuel Viera explicó cómo la inestabilidad bélica repercute en las decisiones de negocio. «El conflicto en Medio Oriente se hace sentir de manera directa. Contamos con mercados sumamente importantes para la producción mendocina en Emiratos Árabes, Arabia Saudita y Líbano. Por un lado, esto genera dudas en los compradores respecto a qué va a suceder con el consumo y la economía general en esas zonas; por otro, hay un impacto inmediato en la logística necesaria para llegar a esos destinos», señaló en otro tramo de la comunicación.

En este sentido, el incremento en los costos de flete aparece como un factor crítico que erosiona la rentabilidad del exportador local. «Los fletes son determinantes en nuestra actividad, ya que representan entre el 25% y el 30% de los costos totales de exportación. Cada vez que surge un conflicto internacional, especialmente en regiones que producen insumos básicos, los combustibles y los commodities se ven afectados. Esto encarece toda la operación comercial de la temporada y nos obliga a ser mucho más cuidadosos al momento de encarar cualquier operación internacional», agregó.

Manuel Viera, coordinador de la Asociación de Frutos Secos de Mendoza (AFSM), analizó en FM Vos 94.5 el presente de un sector

Rentabilidad: de los precios récord a la realidad del commodity

Hace un lustro, la nogalicultura era vista como la «tierra prometida» para la reconversión vitivinícola, pero el mercado mundial ha ajustado los márgenes de ganancia. «Hoy la nuez no es el negocio tan claro como hace cinco o seis años. Teníamos precios internacionales que sostenían una rentabilidad muy buena, llegando a los 4 dólares pagados en finca; hoy estamos nivelados en un promedio de 2,50 a 2,70 dólares», estimó el entrevistado.

«Esto trae muchas preguntas para el productor que arriesgó en zonas no estudiadas o que omitió gastos clave en la implantación. Aquellas plantaciones que no tengan un ritmo competitivo van a sufrir. Hoy hay que competir con productividad y con eficiencia; ya no alcanza solo con tener el cultivo», aconsejó.

El pistacho y la almendra: escenarios opuestos

Mientras la almendra aún no logra autoabastecer el mercado local, el pistacho se posiciona como la gran promesa productiva con un desarrollo exponencial en el sur de la provincia.

En cuanto a la almendra, la deuda interna sigue siendo una realidad persistente para el sector. «Somos la principal provincia productora del país, pero en ninguna temporada alcanzamos a cubrir la demanda nacional; todos los años es necesario importar almendra para abastecer el consumo interno», detalló Manuel Viera. Además, indicó que las lluvias durante la época de recolección y diversas mermas productivas han actuado como un freno para el crecimiento de la superficie cultivada en los últimos años.

Por el contrario, el pistacho atraviesa una fase exploratoria con proyecciones sumamente optimistas. «Es el cultivo que genera mejores expectativas, con precios internacionales que alientan cualquier inversión. En Mendoza ya contamos con unas 1.200 hectáreas y la zona sur se ha consolidado como el área elegida por su aptitud climática», explicó el coordinador de la AFSM. Sin embargo, advirtió sobre la complejidad del proyecto: «Es una actividad que demora muchos años en entrar en producción y requiere un manejo técnico muy profesional. Estaremos visitando nuevos socios en el sur durante mayo porque la zona promete mucho, pero es vital invertir sobre bases firmes, con estudios de suelo y asesoramiento especializado», enfatizó.

El consejo para la reconversión

Ante la crisis de otros sectores tradicionales, muchos productores miran hacia los frutos secos, pero Viera recalcó que la elección de la zona es vital para el éxito del proyecto. «Mendoza es una provincia vitivinícola que busca alternativas. El pistacho y el nogal lo son, pero hay que hacerlo sobre seguro. Gracias a estudios del INTA hoy conocemos qué parajes tienen mayor aptitud. El mensaje para el productor es que debe estudiar, asesorarse e invertir en manejo desde el diseño mismo del proyecto», apuntó.

Solo así se puede garantizar una rentabilidad real en un mercado que tiende a la estabilidad de volúmenes y a la exigencia de calidad internacional, completó.