El Obispo oficiará una misa para consolar a padres que han perdido a sus hijos 

Hoy jueves 7 de noviembre, a las 20 horas, la Catedral de San Rafael acogerá una misa especial organizada por Puentes de Esperanza y PHARUS, instituciones que buscan brindar apoyo espiritual a padres que han perdido a sus hijos. La misa, presidida por el Obispo Diocesano Monseñor Carlos María Domínguez, responde a la intención del Papa Francisco para el mes de noviembre, dedicada a consolar a padres en duelo.

“Este mes, el Papa pidió especialmente rezar por los papás que han perdido a un hijo, y para nosotros es muy importante hacerlo juntos”, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 Fernando Caretta, integrante de Puentes de Esperanza. Esta organización nació hace seis años en San Rafael, con el fin de acompañar a quienes enfrentan este dolor. Según Caretta, “el mensaje del Papa es muy hermoso, porque al recibirlo, otros padres se sienten identificados”.

La misa está abierta a todos los interesados, y los asistentes podrán inscribir nombres para que se recen en la ceremonia, tanto de los padres en duelo como de sus hijos fallecidos. “Pueden ir un ratito antes de las ocho para dejar sus intenciones; queremos que se sientan acompañados”, mencionó Caretta, resaltando la importancia de la comunidad para sobrellevar este tipo de pérdidas.

La iniciativa no es aislada: Puentes de Esperanza forma parte del Movimiento Familiar Cristiano, que impulsa diferentes actividades de apoyo y espiritualidad en varios países. PHARUS, otro instituto de San Rafael que ha tenido un alcance internacional, también se suma a esta misión. “PHARUS nació aquí, pero se ha difundido en otros países, siempre con el mismo objetivo: ayudar a personas y empresas en sus necesidades, con grupos de profesionales comprometidos”, describió Caretta.

Para Puentes de Esperanza, cada reunión y actividad es una oportunidad para que las familias en duelo compartan sus vivencias. “El proyecto nació porque había una franja de personas a las que los psicólogos no lograban llegar del todo, y eran precisamente los papás que habían perdido a sus hijos”, contó Caretta. Él mismo y otros miembros de la organización han pasado por esta experiencia dolorosa, lo que fortalece el propósito de ayudar a quienes atraviesan una situación similar.

Asimismo, Caretta destacó el valor de las palabras del Papa Francisco al referirse a la pérdida de un hijo. “No estamos preparados para eso, es contra natura”, comenta. “Cuando fallece la esposa o el esposo, se es viudo; cuando fallecen los padres, se es huérfano; pero para la pérdida de un hijo, no hay palabra que lo defina”.

Consciente de que el duelo es un proceso difícil de aceptar y llevar, Caretta mencionó cómo, en su camino de sanación, encontró inspiración en testimonios de figuras como Luis Enrique, ex entrenador del Barcelona y de la selección española, quien perdió a su hija hace algunos años. “Él dijo que agradece a Dios por haber tenido a su hija el tiempo que estuvo aquí. No es lo mismo que lo diga uno, sino alguien como él, que lo ha vivido”, agrega Caretta. “Ver ese testimonio es realmente alentador, porque nos recuerda que, a pesar del dolor, debemos seguir viviendo y vivir bien”.

En este sentido, considera que la misa será un espacio no solo de recuerdo, sino también de homenaje. “Si nuestros hijos estuvieran aquí, nos querrían ver sonreír, querrían vernos bien”, reflexionó. “Aunque cuesta, no es imposible. Podemos elegir seguir adelante”.

La misa del 7 de noviembre se espera sea un encuentro de solidaridad y apoyo comunitario, donde muchos padres puedan reencontrarse y apoyarse mutuamente. Para Caretta y los demás miembros de Puentes de Esperanza, es una oportunidad de renovar fuerzas y seguir ayudando. “La pérdida de un hijo es un dolor que nunca se va del todo, pero en compañía, con la fe y el apoyo de otros que entienden lo que se siente, el camino se hace más llevadero”, concluyó.