El papá del novio de Julieta Testa contó lo que están viviendo: «Mi hijo en lo único que piensa es en matarse»

Luego del accidente en el Acceso Sur, donde murió Julieta Testa (25), el papá de Sergio Masso (20), el joven que conducía la camioneta que volcó, contó cómo está viviendo su hijo este difícil momento.

«Me gustaría que mi hijo esté tirado en 40 pedazos, en 50 pedazos, todos los que aguante un cuerpo y ella que esté igual, pero vivos los dos. No le perdono a Dios que pasara eso», sostuvo Rodolfo Masso en Radio Nihuil.

Luego se refirió al delicado estado de salud mental de su hijo, y afirmó: «Mi hijo en lo único que piensa es en matarse y me ha dicho que todo lo que estoy haciendo lo hago al pedo porque cuando él tenga dos segundos se mata. Y lo único que me dice es que se va a matar y que me deje de hacer tantos problemas y que me vaya, que lo deje porque él no va a vivir».

Sobre la mecánica del accidente, el papá de Sergio explicó: «Lo poco que me ha contado es que venían de una fiesta de disfraces, que ella quería vomitar y que Sergio le dijo que vomitara, que después lavaba la camioneta».

Luego añadió «Él fue a agarrarla como para.sacarle la cabeza para afuera, seguro que ella le dijo que se parara y él a lo mejor no se quiso parar, no sé, pienso, supongo. Creo que cuando la ha ido a agarrar se le tiene que haber ido la camioneta y eso, nada más que eso».

«No hubo forma de despegarlo de arriba de ella, quería estar arriba de ella y no la quería dejar. Desgraciadamente pasó lo peor que podría haber pasado y él seguía arriba dándole besos. Cuando yo llegué, él estaba arriba dándole besos», agregó.

Sobre la relación de su hijo con la joven, indicó: «Julieta era un ángel divino, eso es lo que decía mi hijo, un ángel divino. Ella lo amaba a él, yo me daba cuenta, y él la adoraba. Estaban mucho tiempo juntos, prácticamente convivían».

Luego hizo referencia al acto de Luis Testa, papá de Julieta, que fue a visitar a Sergio: «Sí, vino, Dios me ha puesto esa grandiosa persona, porque no tengo otras palabras para decir, porque si no cómo vive mi hijo, cómo vivo yo, cómo viven mis hijos más chicos, cómo vive mi señora, con que ayudamos a mi hijo, gracias a esa familia».

«Cada noche que pasa no sé si al otro día lo voy a tener porque todas las veces que me lo dejan ver dos minutos tiene otro parche más en la cabeza porque agarra a cabezazos la pared», agregó.

Finalmente cerró: «Entonces, yo le pedí por favor a Luis, soy el menos indicado para pedirle un favor a ese hombre con los dolores que ellos tienen, no quiero ser egoísta ni hijo de puta, y vino a darle un abrazo a mi hijo. A ese hombre, a esa familia hay que ponerlos allá arriba porque son un ejemplo muy grande y yo tengo que empezar a vivir de nuevo y me siento una basura al lado de esa gente».

Fuente: Jornada