Las semifinales del Mundial 2026 comenzaron a jugarse fuera de la cancha luego de que el expresidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, quedara en el centro de una fuerte controversia por unas declaraciones referidas a la selección de Francia. Sus palabras, publicadas en una columna de opinión tras la clasificación de España, provocaron una inmediata reacción de dirigentes políticos franceses y españoles, que repudiaron el contenido de sus dichos y defendieron el carácter plural de la sociedad francesa.
La frase que originó el escándalo fue que Francia es una selección de «un altísimo nivel, eso sí, sin franceses». La afirmación generó una ola de críticas por considerar que cuestiona la nacionalidad de varios futbolistas franceses debido a sus orígenes familiares, un debate que desde hace años aparece alrededor del conjunto galo.
Tanto en Madrid como en París, liquidaron a Rajoy por su opinión sobre Francia
Desde el Gobierno de Emmanuel Macron no tardaron en responder. El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, calificó las expresiones de Rajoy como «absolutamente inaceptables» y sostuvo que representan una visión completamente alejada de la realidad del país. Durante una entrevista concedida a la cadena BMF TV, el funcionario afirmó: “Si esa declaración es exacta, es absolutamente inaceptable. No refleja en absoluto lo que es Francia”.
Nuñez aprovechó la oportunidad para remarcar que Francia es una nación construida sobre la diversidad y que cualquier ciudadano puede desarrollarse plenamente sin importar su origen. En ese sentido, lamentó que este tipo de mensajes termine alimentando actitudes discriminatorias y ataques racistas dirigidos contra los integrantes del seleccionado nacional, especialmente contra su capitán, Kylian Mbappé, quien en los últimos días también fue blanco de comentarios por parte de dirigentes extranjeros.
El ministro recordó que el país continúa trabajando para fortalecer la convivencia social y aseguró: “Creo que todavía nos queda mucho camino por recorrer para vivir todos juntos con cohesión. Francia es una República en la que todo el mundo tiene su lugar, sea cual sea su origen, sus convicciones o su religión, siempre que se respeten las reglas comunes de la República”.
Además, sostuvo que este tipo de declaraciones generan un impacto negativo entre los jóvenes y manifestó que le producen «desolación». Para Nuñez, insistir en una división entre una supuesta Francia tradicional y otra moderna solo contribuye a profundizar las diferencias, por lo que rechazó los discursos que buscan establecer esa separación. “Solo hay una Francia”, enfatizó el funcionario, quien volvió a remarcar que la República francesa integra a todos sus ciudadanos por igual.
Fuente: Minuto 1



