El portal del Ministerio de Agricultura de la Nación destacó a San Rafael y General Alvear como dos de los puntos con mejor producción de durazno del país. En una nota donde elogian la “sanidad y calidad” de los duraznos argentinos para el mundo, las dos localidades del Sur mendocino aparecen con un trato preferencial frente a otras zonas productoras.
“La provincia de Mendoza concentra el 83% de la producción de duraznos del país por sus características climáticas propicias para el cultivo. En aproximadamente 6.000 hectáreas implantadas, se trabaja con árboles de tamaño mediano y longevo”, explica el informe realizado por la cartera de Agricultura, Ganadería y Pesca.
Al desglosar la información de la provincia, señalan que “San Rafael, General Alvear, Valle de Uco y el Este mendocino son las principales zonas del país que producen una de las frutas más ricas que existen a través de plantas industriales y empaques de fruta fresca, que el Senasa registra y habilita, y en donde controla las condiciones necesarias de acondicionamiento y procesamiento”.
Otra zona productiva se encuentra en las provincias de Río Negro y Neuquén, pero apenas llegan a las 750 hectáreas implantadas.
Un dato a tener en cuenta es que Argentina se encuentra entre los tres principales oferentes de durazno del hemisferio sur, por lo que ha logrado que sus productos ingresen en los mercados del hemisferio norte en “contraestación”. El resultado de esta cadena productiva posiciona a nuestro país entre los principales productores a nivel mundial, con más de 100 mil toneladas anuales (producción para industria y fresco) y específicamente como sexto productor mundial de duraznos en lata.
La producción argentina de duraznos se reparte en la industria (+60%), el consumo en fresco (+30%) y la exportación en fresco (+1%). Los principales destinos de la industrialización son el durazno en conserva (en mitades comunes, cubeteados, ensaladas de frutas o coctel de frutas) y las pulpas que se destinan, en su mayoría, al mercado externo y se usan en bebidas saborizadas, gaseosas y dulces.
Durante 2020, la Argentina exportó 2,3 mil toneladas de durazno fresco, cuyos principales destinos fueron Brasil (1.583), Paraguay (543) y Bolivia (201).







