El precio de la carne vacuna en los mostradores de Mendoza experimentará un alza del orden del 3% debido a la escasez de oferta en el mercado ganadero. José Rizzo, presidente de la Cámara de Abastecedores de Carne de Mendoza, confirmó el traslado de este incremento y explicó que el sector de frigoríficos y carnicerías ya venía operando con márgenes muy ajustados.
En una entrevista que brindó a FM Vos 94.5, Rizzo señaló que el aumento de precios en las categorías más consumidas por los mendocinos se debe principalmente a un problema de oferta y demanda.
«En el mercado ganadero la oferta ha sido escasa, por lo tanto, ha tenido unas pequeñas modificaciones en las categorías de novillo, novillito y vaquillón, que es lo que consume habitualmente el mendocino», dijo Rizzo al principio del reportaje.
«El incremento del 3% en el precio de la hacienda que se paga en los remates es un factor que la Cámara intentó soportar hasta lo último para no resentir las ventas, que ya están afectadas. Aunque el aumento supera el índice inflacionario reciente, el sector de la carne llevaba dos meses sin modificar precios», aclaró.
«Otro factor que incide indirectamente es la decisión del Estado de eliminar las retenciones a la carne de exportación. Si bien no se trata de la categoría que consume habitualmente el mercado interno (la exportación maneja hacienda más pesada), esta medida ejerce una presión alcista general», continuó explicando.
«El problema fundamental y el principal es que no está entrando mercadería al mercado. El aumento no será uniforme, afectará en mayor medida a los cortes de estación (de parrilla y milanesas), mientras que los cortes invernales, como el osobuco o los huesos para puchero, se mantendrán sin cambios o con tendencia a la baja por la temporada», afirmó el referente del sector.
La rentabilidad:
dos realidades
diferentes
En otro tramo de la conversación, Rizzo marcó una clara diferencia entre la situación del sector ganadero y la de los frigoríficos y carnicerías. «El sector ganadero puede haber tenido una mejora en su rentabilidad debido a que seguimos teniendo la misma cantidad de cabezas que hace 10 años atrás, por lo tanto, al haber poca oferta el sector ganadero tiene mayor ganancia», sostuvo con énfasis el entrevistado.
«En contraste, el sector de la distribución y venta ha visto cómo sus márgenes se comprimen por fuertes incrementos en sus costos operativos: energía, jornales, alquileres, combustibles y fletes. Estos costos no se han podido trasladar a los mostradores debido a la inacción del precio de la hacienda. Los márgenes están cada vez más ajustados, por lo tanto, no tienen el mismo beneficio que el ganadero concretamente», aseveró Rizzo.
La incertidumbre
y el cambio
en el consumo
De cara al futuro, el presidente de la Cámara indicó que la estabilidad de los precios dependerá de la oferta de hacienda en el mercado agroganadero. «Existe una preocupación porque los feedlots no están al 100% de su capacidad debido al alto costo del ternero chico para reposición. Lo más probable es que se mantengan los valores, porque también acá hay un límite que es el interno que no puede pagar más por ese producto», expuso Rizzo.
«Ante los altos precios, el consumidor argentino ha modificado sus hábitos, volcándose a carnes alternativas. El consumo total de proteínas se mantiene alto (115-117 kilos per cápita anuales), pero está distribuido de forma diferente. Se avanzó mucho más el consumo de cerdo y de pollo y bajó un poco más el de carne», terminó diciendo el presidente de la Cámara de Abastecedores de Carne de Mendoza.







