Desde hace cinco años, un grupo multidisciplinario integrado por científicos argentinos e integrantes del Conicet—entre ellos la sanrafaelina María de los Ángeles Suárez— participa de un singular proyecto arqueológico en Egipto. Se trata de la excavación de la tumba de Amenmose, un noble de la dinastía XVIII, ubicada en el Valle de los Nobles, en la antigua Tebas, actual Luxor. La iniciativa se prepara ahora para su séptima campaña, prevista entre fines de 2025 y comienzos de 2026. Con el objetivo de recaudar fondos, lanzaron una rifa con premios traídos directamente desde Medio Oriente.
“Empezamos en el 2020, fue la primera campaña. En el 2021 por la pandemia no se pudo hacer, volvimos en el 2022, en el 2023, 2024 y 2025 ya también fuimos. O sea que son seis campañas y nos estamos preparando para la séptima”, detalló Suárez a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
Amenmose, explicó, fue un funcionario de alto rango cuyo nombre significa “cantero de Amón”. Su tumba, como corresponde a su estatus, se encuentra en la zona oeste del Nilo, frente a la ciudad moderna de Luxor, donde también se hallan los templos de Hatshepsut y los Valles de los Reyes, de las Reinas y de los Nobles.
“La gente común, por lo general, no tenía tumba, a no ser cerquita del valle de los nobles. Amenmose pudo construir la suya porque fue un noble”, explicó la entrevistada. Según indicó, la zona donde se hospeda el equipo se encuentra del lado oeste del Nilo, que se cruza a diario en barcaza. “Es mucho más económico parar de ese lado. Cuando estás ahí, no podés creer que estás cruzando el Nilo y disfrutás del paisaje”.
A modo de anécdota, Suárez compartió una curiosa costumbre que se repite en cada campaña. “Hay un mito que dice que si vos tocás el agua del río Nilo, volvés. Al año siguiente volvés. Así que mientras estamos cruzando, la tocamos. Pero ahí nomás, alcohol en gel, porque te podés contaminar. No aconsejo bañarse”.
Aunque no es arqueóloga de formación —es profesora de historia—, participa activamente en las excavaciones. “Estás ahí excavando, no podés decir ‘no me agacho, no agarro un pincel’. Todo lo que podés hacer, al menos yo, lo hago porque me encanta. Vos estás ahí y decís: estoy removiendo tierra de más de miles de años”.
El grupo ha crecido campaña tras campaña. “Empezamos viajando 13 en el 2020, el año pasado fuimos 23, y este año vamos como unos 40. Se han ido sumando arqueólogos, físicos, fotógrafos… ha crecido bastante”, comentó.
Las excavaciones avanzan con gran dedicación. Durante los primeros años, el ingreso a la tumba era por una entrada lateral, ya que la original se encontraba sepultada. “En el 2024 se pudo destapar y poner una puerta, digamos de chapa, actual, con candado para que nadie ingrese”, señaló.
Respecto a los hallazgos, enumeró: “Restos de momias hemos encontrado muchísimos. Orejas de madera, manos de madera, máscaras también, flores disecadas, mucho lino de vendas, cuentitas de collar, pulseras, vasijas rotas y algunas enteras”.
En 2024 comenzó la excavación de un pozo frente a la tumba, siguiendo una práctica común de la época. “Se cree que en la dinastía XVIII enterraban a sus muertos en un patio anterior a la tumba, como para despistar a los ladrones”, explicó. La expectativa está puesta en lo que resta por descubrir. “Este año la idea es terminar de excavar el pozo. Es un pozo a seis metros de profundidad. Aún no hemos llegado al sarcófago, pero es la gran ilusión”.
Para tareas pesadas como el vaciado del pozo, intervienen obreros egipcios, debido a las normativas locales. “Ellos tienen una muy buena mirada. Estás mirando todo color cairo, todo beige, y de pronto te señalan algo que vos te tenés que acercar para ver, porque te están marcando un objeto entre la tierra”.
A fin de sostener económicamente el viaje, lanzaron una rifa con premios egipcios auténticos. “La rifa es el 15 de septiembre, por el sorteo nocturno de la quiniela nacional. Sale 2.500 pesos y se rifa un camino de mesa egipcio y un pañuelo egipcio, traído de allá. No comprado acá, no en algún persa de acá, sino original”.
La iniciativa no es aislada. A lo largo del año, el equipo organiza otras actividades, especialmente en la ciudad de La Plata, donde se concentran la mayoría de sus integrantes. “Mensualmente hacen ferias de platos y también venden un montón de estas cosas que traemos de allá. Al momento de empezar a pesar la valija, todo pesa: los pañuelos, el camino de mesa, todo pesa”.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de las redes sociales del proyecto. “En Instagram figuramos como @proyectoAmenmose. Todo esto está avalado por una asociación civil sin fines de lucro”, señaló Suárez, quien también compartió su contacto directo: “Mi número es 2604-621969. La gente que me conoce a mí o a Silvana Yomaha, que es mi compañera, también puede escribirnos”.







