El riesgo país se acerca a los 500 puntos básicos por una combinación de factores internos y externos que deterioraron el clima financiero. El indicador elaborado por JP Morgan se ubica en 494 puntos y acumula una suba cercana al 15% durante agosto.
El avance marca un cambio respecto de la tendencia que había llevado al índice a quedar cerca de perforar los 400 puntos. La mejora se frenó en las últimas semanas ante un escenario internacional más adverso, marcado entre otros factores por la incertidumbre vinculada a la prolongación del conflicto en Medio Oriente.
La evolución del indicador había generado expectativas en el Gobierno, que veía en una eventual caída sostenida una señal favorable para volver a los mercados internacionales de deuda.
En el frente interno, los últimos datos sobre empleo y salarios también generan preocupación entre los inversores, que observan con mayor cautela la evolución de la economía y la continuidad del programa político del Gobierno de Javier Milei.
A esto se suma el comportamiento de los bonos soberanos argentinos, que acumulan pérdidas de hasta 4,3% en agosto. La caída de estos títulos es uno de los factores que presiona sobre el riesgo país.
El escenario externo también juega un papel relevante. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 30 años alcanzaron un rendimiento superior al 5%, un nivel que impacta sobre la percepción de riesgo de los mercados emergentes, ya que los títulos estadounidenses funcionan como referencia para las inversiones globales.
Fuente: NA.



