La muestra, que reúne unas cien obras de toda la región de Cuyo, se inaugura este viernes en el Espacio Contemporáneo de Arte Eleana Molinelli de Mendoza. Entre los artistas seleccionados se encuentra la sanrafaelina Leticia Rossi, quien presentará una obra que combina dibujo, poesía y recursos de inteligencia artificial.
El Salón Regional de Artes Visuales, uno de los eventos más relevantes del calendario cultural mendocino, inaugurará una nueva edición este viernes y permanecerá abierto durante los próximos meses. La propuesta reúne alrededor de cien obras seleccionadas por un jurado especializado, enviadas por artistas de toda la región de Cuyo, gran parte del territorio mendocino y también la provincia de La Rioja. La artista sanrafaelina Leticia Rossi forma parte del grupo de cuatro creadores locales elegidos para participar y compartió detalles del proceso creativo que la llevó a presentar una obra que fusiona técnicas tradicionales con herramientas digitales emergentes.
Rossi explicó que el salón “es un certamen que se hace todos los años en Mendoza y que involucra a artistas de toda la región”. Añadió que los participantes envían sus obras para que un jurado las evalúe y determine cuáles formarán parte de la exposición anual. “No sé cuántos habrán enviado este año, pero más o menos unas cien obras son las seleccionadas”, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. La muestra se realizará en el Espacio Contemporáneo de Arte Eleana Molinelli, ubicado en Gutiérrez y 9 de Julio, en pleno centro de Mendoza. Según subrayó la artista, se trata de un espacio de entrada gratuita y con salas amplias distribuidas en varias plantas, lo que favorece un recorrido cómodo para los visitantes.

En esta ocasión, Rossi participa con una única obra compuesta por tres piezas. “Es un tríptico, son tres partes que forman una misma obra”, afirmó. El trabajo, centrado en el dibujo, surgió de un proceso introspectivo en el que la artista reflexionó durante varios días sobre el rol de esta disciplina. “Cuando más o menos tenía idea de qué es lo que quería hacer, me puse a escribir”, comentó. Ese proceso derivó en un poema breve de cuatro versos que también integra la obra final. “Es un texto que está escrito con lápiz sobre un lienzo y eso es parte de la obra, además del dibujo en otro lienzo más grande”, relató.
La propuesta incorpora además un elemento que funciona como puente entre lo analógico y lo digital: un código QR elaborado a mano, que dialoga con un segundo QR generado para ser leído por herramientas de inteligencia artificial. La pieza se titula “Interacciones con la IA 2”, una continuación del camino que Rossi comenzó el año pasado, cuando participó con “Canción de cuna para inteligencia artificial”, obra que le valió la primera mención honorífica en este mismo salón. “Esa mención no es adquisición, pero los primeros premios sí lo son y pasan a integrar la colección del Museo Emiliano Guiñazú – Casa Fader”, explicó, destacando la relevancia del certamen en el panorama artístico regional.
La presencia de la inteligencia artificial no es un recurso menor en su proyecto actual. Rossi reflexionó sobre esta relación cada vez más cotidiana entre artistas y tecnología. “Hay muchísimos programas que dibujan, diseñan y mucha gente usa esas imágenes para hacer videos”, dijo. Aun así, remarcó que, lejos de reemplazar las capacidades humanas, estas tecnologías funcionan como herramientas que amplían las posibilidades creativas. “La creatividad siempre está en nosotros. La inteligencia artificial es una herramienta. No hay que tenerle miedo a la tecnología, hay que saber interactuar con ella”, expresó. Para la artista, estas interacciones no solo enriquecen el proceso creativo, sino que permiten que una obra encuentre nuevas lecturas, incluso desde la interpretación que una inteligencia artificial pueda ofrecer.
En el caso de su nueva obra, Rossi utilizó la tecnología para analizar el poema que acompaña el tríptico. “Le escribí el poema y le dije analizame este texto poético”, contó. El sistema devolvió una interpretación extensa, que la artista transformó en una pieza sonora. “Con la voz de una mujer y de un hombre generé un audio donde ambas voces se superponen y forman un loop”, explicó. Esa intervención sonora constituye la cuarta pieza de la obra, complementando el dibujo, el texto y el QR, y completando lo que Rossi describe como “un círculo en el que el pensamiento va y viene y se potencia también con la mirada del otro, en este caso con la inteligencia artificial”.
Al ser consultada sobre el uso personal que le da a estas herramientas, la artista comentó que las utiliza como apoyo en tareas cotidianas vinculadas a su actividad profesional. “Para mí la inteligencia artificial pasa por decir es mi secretario. Le digo escribime, arreglame ese texto, después lo corrijo y lo vuelvo a mirar”, señaló. Aclaró además que prefiere no recurrir a la tecnología para generar ideas creativas desde cero: “No la uso para crear, yo no le pido ideas porque no lo quiero hacer así”. Para ella, lo fundamental es preservar el origen humano de la creación, aunque reconoce que otros artistas pueden encontrar inspiración en esa interacción y considera válida esa búsqueda.

Respecto de las plataformas que utiliza, indicó que trabaja principalmente con ChatGPT. “A veces uso Gemini, pero uso más el ChatGPT que lo tengo desde antes, desde el 23”, explicó. Valoró además la existencia de herramientas gratuitas y recomendó aprovecharlas. “Eso también es una forma de resistencia, usar todo lo que hay gratuito, que hay muchísimo”, comentó.
Antes del cierre, la artista reiteró la convocatoria al público mendocino y a quienes viajen durante el verano. “La inauguración y el anuncio de los premiados será viernes a las veinte horas en el ECA. La muestra va a poder disfrutarse todo el verano”, informó. Señaló que el cierre está previsto para marzo, en coincidencia con el final de los festejos vendimiales. Invitó a visitar la exposición y recorrer sus múltiples salas: “Vayan, es un salón muy lindo, van a poder ver obras de todas las provincias vecinas”.







