Arturo Rombolí, ingeniero civil sanrafaelino, fue designado como nuevo representante de UNICEF en Ecuador. Con una trayectoria de 15 años en la organización, Rombolí ha trabajado en distintos países del mundo y asume este nuevo desafío con el compromiso de mejorar la calidad de vida de los niños y adolescentes en el país sudamericano.
“Comencé en Ginebra, Suiza, y luego pasé unos años en Nueva York, donde está parte de la sede central de UNICEF. Más tarde, estuve dos años en Damasco, Siria, como jefe de planificación; luego tres años en Venezuela en la misma función y, lo último, dos años en Laos como representante adjunto”, relató Rombolí a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. Su experiencia lo llevó a ser considerado para este cargo, el cual aceptó con entusiasmo.
Respecto a la relación entre su formación en ingeniería civil y su rol actual, explicó: “Nunca ejercí como ingeniero civil, pero siempre digo que contribuí a construir un mundo mejor. Mi carrera me dio una forma estructurada de pensar y buscar soluciones a problemas complejos”. Además, realizó un posgrado en administración de negocios y relaciones internacionales, lo que le permitió ampliar su visión profesional.
El presupuesto anual de UNICEF en Ecuador ronda los 20 millones de dólares, destinados a programas de nutrición, salud, educación, protección de la infancia, acceso a agua segura y políticas sociales. “La situación actual demanda un programa robusto. La desnutrición crónica, la exposición de los niños a la violencia, la calidad educativa y los servicios de salud son prioritarios”, detalló.
En cuanto a la relación con los gobiernos, señaló que UNICEF tiene gran aceptación global, aunque en ocasiones deben negociar con autoridades cuyas decisiones pueden no coincidir con sus objetivos. “Nuestra misión es noble, enfocada en la niñez, y eso facilita el trabajo”, afirmó.
El financiamiento de UNICEF proviene de aportes de países al sistema de Naciones Unidas y de donaciones del sector privado. “Tenemos un brazo fuerte de movilización de recursos, tanto de individuos como de empresas”, explicó Rombolí.
Con 44 años, el sanrafaelino se muestra orgulloso de sus raíces. “Hice la primaria y secundaria en San Rafael y estudié Ingeniería Civil en la UTN. Es una ciudad que extraño mucho y espero visitarla pronto”, manifestó.
Finalmente, dejó un mensaje a los jóvenes: “No bajen los brazos, esfuércense y comprométanse con lo que quieren. Todos podemos ser agentes de cambio en cualquier ámbito”.







