El sátiro de las cartas, el hombre que deja misivas con alto contenido sexual por debajo de las puertas y en los parabrisas de los autos de mujeres en Guaymallén y Maipú, se mantiene oculto y ha limitado su accionar en las últimas semanas. Se espera que se apruebe un pedido de recompensa para lograr que alguien pueda aportar datos sobre él.
Los investigadores creen que el hombre «se percibe buscado» luego de que El Sol revelara un video y una captura de una cámara de seguridad donde se ve cómo “ataca” en un barrio de Guaymallén.
En una de las imágenes registrada el 8 de junio, a las 19.45 en Dorrego, se observa cómo el sujeto, de unos 50 años y contextura robusta, se acerca sigiloso a un vehículo estacionado en un puente, para luego sacar un papel y dejarlo en el parabrisas.
El caso llegó a la Justicia y el fiscal de Delitos No Especializados Juan Ticheli abrió un expediente a partir de cuatro denuncias. Sin embargo, hasta el momento «no se ha podido identificar al presunto autor», precisó la autoridad del Ministerio Público.

Puntualmente, se trabajó sobre la secuencia del sujeto publicada y se buscó semejanzas con imágenes de personas en redes sociales y bases de datos de consulta pública, pero el informe de la UDAPIF (Unidad de Apoyo para la Investigación Fiscal) fue negativo.
En tanto, Ticheli agregó que se está a la espera de un informe de Investigaciones y de un pedido de recompensa solicitado al Ministerio de Seguridad, ya tramitado por la UFI, para ver si alguien puede aportar datos sobre el hombre.
Los textos que deja el sátiro suelen ser parecidos. Están escritos con lápiz, en letra cursiva y ocupando todo el largo y ancho de la hoja, casi sin dejar espacios.
Toca temas como la menstruación, elementos de higiene femenina y hasta menciona a bandas y músicos como Soda Stereo, Roxette y Sandro en los perturbadores mensajes que causaron el temor de sus víctimas.
“Para mí es una persona que no está bien y tal vez ha ido dejando las cartas al azar, pero como se ve como alguien ‘normal’ da temor”, había afirmado una denunciante, quien logró obtener una foto del individuo.
Fuente: El Sol







