En el marco de desarrollo minero que impulsa el gobierno de la provincia de Mendoza, hace unos días se concretó una reunión en la que participaron el CEO de la empresa estatal Impulsa Mendoza, Emilio Guiñazú, el director de Minería de la provincia, Jerónimo Shantal e integrantes de la Cámara de Empresarios de la Construcción Independientes de Mendoza (CECIM).
Dalmiro Barbeito, presidente de la entidad, dijo a FM Vos 94.5 que durante el encuentro se le pidió al gobierno información acerca de qué empresas mineras se instalarán en Mendoza y qué tipo de proyectos de infraestructura estiman que van a ser necesarios.
«El desarrollo de la minería estuvo en Mendoza en un estado de letargo durante muchos años. Ante esta inminente reactivación, queríamos conocer de qué forma se puede involucrar a las pymes dentro de estos proyectos mineros y las exploraciones que están teniendo lugar dentro del territorio de la provincia», expresó al comienzo de la comunicación Dalmiro Barbeito.
«En ese sentido, las autoridades provinciales nos informaron acerca del plan estratégico que piensa llevar adelante la provincia en el distrito minero de Malargüe. Queríamos saber cómo introducir a nuestras empresas y qué iniciativas concretamente se necesitan», agregó.
Luego, explicó cuál es la mirada del gobierno provincial en relación con la participación de las empresas de construcción mendocinas. «Ellos ven con buenos ojos la incursión de las empresas del sector. Actualmente se está llevando adelante en la provincia la etapa de exploración minera. La misma tiene un plazo de cuatro años, después de la evaluación del potencial de cada una de las zonas sigue la etapa de desarrollo minero. Lo que buscamos desde la CECIM es que los proveedores mendocinos se inserten en el proyecto desde un comienzo. La idea es formar parte de una industria que tiene muy buenas perspectivas hacia el futuro. Mendoza cuenta con los recursos que el mundo demanda», sostuvo Barbeito.
«Malargüe tiene un potencial importante en cuanto al cobre. En San Juan y el norte argentino hay un crecimiento minero que empuja a la economía de esas regiones. En Mendoza se están dando los primeros pasos, y nosotros queremos ser partícipes activos», destacó.
Asimismo, estimó desde cuándo las empresas constructoras pueden llegar a tener participación en los distintos proyectos. «En la provincia hay cuatro inversores, por ello queremos impulsar una red de proveedores locales para la actividad. Lo importante es tener un contacto directo con los inversores que vienen a hacer exploración para brindarles nuestros servicios. Lo que sucede es que, en esta fase, las inversiones son de un monto mucho menor a cuando se trabaja en la mina. Estamos iniciando las vinculaciones que son necesarias para participar desde un principio», recalcó el director de la Cámara de Empresarios de la Construcción Independientes de Mendoza.
Por otra parte, puso en valor el papel que tiene dentro de las diferentes iniciativas la empresa Impulsa Mendoza. «Su rol es esencial, ya que es un articulador dentro de esta actividad. Es una empresa estatal que vincula a los inversores privados con las empresas locales. El objetivo que tiene es incentivar y atraer inversiones privadas al sector minero, siempre buscando proyectos con participación público-privada. La minería en Mendoza fue durante mucho tiempo una palabra prohibida, vemos con agrado que se estimule la actividad dentro de un marco regulatorio», afirmó.
Sobre el final de la charla, Barbeito habló sobre la actualidad económica de las empresas constructoras. «Estamos atravesando una de las crisis más importantes de los últimos 20 años. Hubo una gran cantidad de despidos, cerca de cuatro mil puestos de trabajo formales se perdieron. El freno en la actividad es muy importante. Las obras nacionales y provinciales están totalmente paralizadas. Los niveles de la actividad cayeron de forma notable en los últimos cinco meses. El escenario es muy complejo, la relación con el gobierno nacional no es buena. No nos han enviado los certificados de obras que presentamos en octubre del 2023 y que se ejecutaron en los meses siguientes de acuerdo con los contratos celebrados. Muchas empresas están al borde de la quiebra», finalizó.







