En medio de tantas opciones turísticas para el receso invernal, un rincón del sur mendocino empieza a resonar con fuerza entre las recomendaciones de medios y portales porteños.
No se trata de la cordillera ni de los circuitos del vino: lo que atrapa a los visitantes —y sorprende a los propios mendocinos— es un sitio cargado de historia, arte y poesía: el Laberinto de Borges.
En la sección de “Lifestyle” del matutino porteño Ámbito Financiero dedicaron una extensa nota al atractivo de nuestro departamento.

Hay que destacar que el laberinto ubicado dentro de la histórica Finca Los Álamos se concibió como homenaje a Jorge Luis Borges.
El predio, que perteneció a Susana Bombal, amiga y mecenas del autor, es hoy uno de los espacios culturales y turísticos más singulares del departamento.
Diseñado con más de mil metros cuadrados de cipreses que conforman un libro abierto, y en cuyo centro se alza una estrella de ocho puntas, símbolo recurrente en la obra borgeana.

El Laberinto se ha convertido en un paseo imperdible para locales y turistas. Pero ahora, también es motivo de orgullo por una razón extra: figura como una de las recomendaciones destacadas para el turismo invernal desde Buenos Aires.
Que desde los medios más importantes de Buenos Aires recomienden con entusiasmo un sitio de San Rafael no solo refuerza el potencial turístico de la zona, sino que pone en valor una propuesta diferente: aquella que une la identidad local con una figura universal como Borges, y que logra captar a visitantes de todo el país por su belleza, su simbolismo y su atmósfera única.
Este invierno, el Laberinto de Borges no es solo un paseo alternativo. Es también una postal viva de San Rafael, admirada más allá de nuestras fronteras.





