Hace tiempo los vecinos de El Sosneado vienen trabajando fuertemente para poder construir una capilla en honor a Nuestra Señora del Carmen.
Es que el distrito no cuenta con una iglesia, y los oficios religiosos se tienen que llevar a cabo en otro espacio.
A raíz de ello desde hace años vienen bregando por lograr este objetivo. En septiembre de 2007 el municipio les donó un terreno de 900 metros cuadrados a unos 100 metros de la Ruta Nacional 144 (frente a la plaza del Puestero Sureño) para este fin.

Poco a poco pudieron ir avanzando, pero pesa a que ha pasado mucho tiempo todavía les queda un tramo para poder conseguir el objetivo.
Luego de la construcción del Fuerte de San Rafael, la cacica Josefa Roco se ubicó en la zona de Aguas Calientes, cerca de El Sosneado, asimismo pidió que a través de la intervención de Fray Francisco Inalicán, construyeran la capilla y su propia casa, de lo cual, luego se arrepiente, aduciendo en aquella época que quedaba lejos del fuerte y expuesta a las invasiones, secuestros, matanzas y robos perpetrados por otros grupos aborígenes
Esta petición efectuada de la construcción de la capilla en la zona de El Sosneado es la primera manifestación que se conoce de instalar una capilla en esa zona. La cacica siempre propugnó y participó en aquellos tiempos en los parlamentos por y para la paz, eligiendo como intérprete al Fray Inalicán, cura maestro, agricultor y evangelizador de la región.
Actualmente, junto con feligreses del lugar, se llevan a cabo distintas acciones para reunir fondos para hacer realidad el proyecto. Actualmente, se han podido armar las vigas de vinculación inferior, plataforma, y laterales hasta alcanzar las de vinculación superior.







