Durante el gobierno de Mauricio Marci uno de los puntales para el desarrollo energético apuntaba a las “energías renovables”. En este marco, el propio presidente de la Nación llegó a anunciar la concreción de parques eólicos en El Sosneado.
A más de 7 años de aquel anuncio, en enero de 2018, no solo no se construyó ninguno, sino que los proyectos parecen haber quedado “sepultados”.
Para hacer una cronología hay que remontarse hasta 2017 cuando el proyecto del Parque Eólico El Sosneado se adjudicó a la firma estadounidense Orel.

Estaba todo listo para desarrollar la obra con 25 aerogeneradores y una potencia instalada de 50 megavatios, incluso se planteaba “duplicarlo” y llegar hasta 100.
El parque se iba a realizar con una inversión de 70 millones de dólares e iba a permitir abastecer a 100.304 familias.
UNA HISTORIA SIN FINAL
Orel no cumplió con los compromisos y dio paso a la francesa Akuo Energy, quien tomaría la posta para hacer los trabajos.
La firma europea tampoco logró nada y los proyectos pasaron a manos de la Empresa Mendocina de Energía, quien salió a la búsqueda de socios capitalistas.

Los proyectos “Aliwen” (de 50 megavatios) y “Huayra” (de 25 megavatios) generaron algún interés en empresas como la mexicana TTX Development y también con la China Shipbuilding Industry Corporation (CSIC).
Nada de eso prosperó y ambos permanecen dentro de la cartera de EMESA como posibilidades para invertir. Pese a esto las oportunidades de Mendoza parecen limitadas por sus «horas viento» frente a otras locaciones más «eficientes» como destinos de la Patagonia e incluso localidades costeras como Bahía Blanca.
Pese a que se mantienen en el portfolio, no parece haber interesados, ya que los proyectos de energía renovable en Mendoza fueron “virando” a la energía solar fotovoltaica, incluso con proyectos como el parque de Agua del Toro en plena ejecución en San Rafael.







