El tormento que vive un estudiante mendocino en Neuquén

Federico Blanco es un estudiante mendocino de Ingeniería, de 24 años, que está viviendo un tormento en la provincia de Neuquén.

El miércoles, Blanco junto a un compañero de estudio le anunciaron a la propietaria de la residencia donde estaban que se mudarían a otra vivienda. Pero ésta no le permite retirar sus pertenencias hasta que se haga efectivo el pago de alquileres adeudados y las correspondientes multas. Ante este conflicto, intervino personal policial.

“Me pedía 9 mil pesos para dejarme ir. Cuando llegó la Policía, el dueño dijo nuevamente que le debía plata, entonces le exigí que mostrara los recibos originales porque yo siempre le pagué, pero no pudo mostrarlos porque es todo irregular”, contó Federico Blanco a La Mañana de Neuquén. En el momento que el mendocino le exigía las pruebas, la dueña del lugar le pegó en la cara.

El valor de la residencia era de 3 mil pesos mensuales y les cobraban, además, otros 3 mil pesos por única vez en concepto de “matrícula universitaria”, a pesar de no tener relación alguna con la Universidad del Comahue. Además, contó que les hacían multas por motivos insólitos, como dejar la ropa doblada sobre la cama.

“Los dueños no facturaban, les daban un recibo y hacían contratos basados en la Ley 23091, que lleva tres años derogada“, explicaron desde la Unión de Inquilinos Neuquinos, quienes ya se pusieron al frente del reclamo.