La pelea pública entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un capítulo más cuando trascendió un pedido de la empresaria que complicó el viaje del delantero a Miami. Icardi quería llevar a sus hijas para ver el Mundial 2026, pero las condiciones impuestas por su ex pareja trastocaron esos planes y generaron tensión legal.
Los pedidos de Wanda Nara que lo cambiaron todo
Según el panelista Guido Zaffora, la disputa pasó por la custodia al ingresar a Estados Unidos y por la logística del viaje. El juez Hagopian había resuelto que Icardi puede viajar, pero Zaffora detalló: “Ella está dispuesta porque tiene que ir a Miami, pero le pide a Icardi que le pague los pasajes y el hotel”.
También se difundió que “La información tiene que ver con la negativa al viaje a Miami de Mauro con La China y sus hijas”, frase reproducida por Zaffora. Frente a las exigencias, fuentes contaron que Icardi respondió con un tajante “no” y que decidió finalmente comunicar: “No viajo”.
Reacción y consecuencias
Wanda Nara exigió, según la versión que circuló, ser la persona que acompañe a las nenas al ingresar, actuando como control de seguridad. Además pidió que Icardi cubra pasajes y alojamiento, una condición que el futbolista rechazó y que terminó por torcer sus planes: le salió caro ver el Mundial junto a sus hijas.
El episodio se suma al llamado “Wandagate”, la saga mediática que no da tregua entre la ex pareja. En tribunales la resolución era favorable a Icardi en lo formal, pero las demandas anexas complicaron la ejecución práctica. En definitiva, la negociación terminó con Icardi cancelando la salida por diferencias económicas y de confianza.
En el programa DDM, Guido Zaffora puntualizó la secuencia y remarcó la determinación de Icardi: según su relato, “Él no va a ver el Mundial, va de vacaciones”. Esa lectura del episodio explica por qué se truncó una salida que tenía aval judicial y por qué la disputa volvió a centrar la atención mediática.
Fuente: La 100







