Un formato simple pero impactante volvió a marcar tendencia en redes sociales: una silla, un dron y una terraza como punto de partida para una toma aérea que se aleja lentamente hasta revelar un paisaje imponente.
El fenómeno nació en Rocinha, la favela más grande de Río de Janeiro, y rápidamente se convirtió en un clásico del contenido viral por su capacidad de generar contraste visual entre lo cercano y lo infinito.

La escena original suele estar musicalizada con Baianá, del grupo Barbatuques, una pieza de percusión corporal que acompaña el movimiento del dron mientras la imagen se abre hasta mostrar la magnitud del entorno. En el plano final, la pequeña terraza queda perdida entre miles de viviendas, con el océano y las playas de fondo como marco icónico.
El atractivo de este formato radica justamente en ese contraste: lo cotidiano en primer plano y, detrás, un paisaje que impacta. Por eso, el trend no tardó en replicarse en distintas partes del mundo, sumando a turistas y creadores de contenido que buscan su propia versión de esa “postal aérea”.

UNA ALTERNATIVA LOCAL
En ese contexto, un creador mendocino decidió trasladar la idea al sur de la provincia y recrear el fenómeno con identidad local. El escenario elegido fue Los Reyunos, uno de los paisajes más emblemáticos de San Rafael.
La toma comienza en primer plano, en la zona de churrasqueras del club náutico, y a medida que el dron se eleva y se aleja, el encuadre revela la inmensidad del embalse rodeado de cerros. El resultado logra el mismo efecto que en su versión original: una escena cotidiana que se transforma en una postal impactante, esta vez con el sello inconfundible del sur mendocino.
La adaptación no solo demuestra la versatilidad del formato, sino también el potencial visual de los paisajes locales, capaces de competir —y sorprender— dentro de las tendencias globales que dominan las redes.








