El sector agropecuario de Valle de Uco enfrenta un escenario complejo con la amenaza de las heladas tras la inusual tormenta con granizo que azotó a la región durante el último fin de semana. Carlos Dávila, productor agropecuario y vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industria y Afines de Tunuyán (C.C.I.A.T.), ofreció un panorama de la situación y analizó los desafíos que enfrenta la próxima temporada.
«Aunque la preocupación principal en esta época del año suele ser el riesgo de heladas, el cambio climático ha introducido la amenaza del granizo, como sucedió el pasado fin de semana en San Carlos, donde una granizada de gran magnitud afectó varios cultivos», señaló Dávila.
Asimismo, el productor confirmó que las heladas ya han comenzado a afectar a la región. «El pasado lunes, productores de zonas como Vista Flores, Los Sauces, Villa Seca y Cordón del Plata tuvieron que activar los sistemas de defensa contra las bajas temperaturas. En algunos sectores, los termómetros llegaron a marcar hasta dos grados bajo cero, un nivel que ya afecta a la producción», aseguró el productor agropecuario.
Más adelante, el vicepresidente de la C.C.I.A.T. explicó que el cultivo más sensible a las heladas en esta época del año es el durazno de carozo, una de las producciones más importantes del Valle de Uco. » Si bien no hay un cálculo exacto de los daños, el sector está monitoreando la situación gracias a las más de 30 estaciones meteorológicas de la Federación del Plan Estratégico del Durazno (FEPEDI), que permiten a los productores tomar decisiones rápidas para proteger sus cultivos», enfatizó en medio de la entrevista que brindó a FM Vos 94.5.
La necesidad
de una política
agrícola concreta
En otro pasaje de la charla, Dávila afirmó que la próxima temporada de cosecha se presenta con muchas dificultades, ya que los productores vienen un poco golpeados por los precios de la cosecha anterior. «En el caso del durazno para lata, el precio de este año fue entre un 50% y un 60% más bajo que el de 2024, lo que ha afectado gravemente el capital de trabajo de los productores», advirtió.
A pesar de las dificultades, Dávila destacó la fortaleza del productor mendocino. «El productor mendocino siempre mira hacia adelante, tiene una mirada positiva y siempre piensa que gracias a sus esfuerzos en la próxima cosecha le va a ir mejor», expresó.
En relación con este mismo tema, concluyó haciendo un llamado a las autoridades y a los políticos para que, en un escenario de estabilidad económica, se defina una política agrícola de mediano y largo plazo que capitalice las fortalezas de cada oasis productivo de la provincia.







