Elecciones en Chile: «Boric fue más creíble»

El domingo último Chile eligió presidente y el voto de la gente consagró a Gabriel Boric. Es el primer mandatario electo que nació después del golpe de estado de 1973 y será el presidente más joven en asumir la conducción del país, ya que cuando esto ocurra, el 11 de marzo de 2022, tendrá 36 años; un mes menos de edad que Manuel Blanco Encalada, quien en 1826 asumió como el primer presidente chileno.
Desde FM Vos (94.5) y Diario San Rafael nos comunicamos con Claudio Fantini, analista internacional, para consultarle su visión de la elección chilena. “Creo que fue un proceso electoral con una particularidad muy grande, de hecho, cierra un ciclo histórico que yo llamo la polarización virtuosa, ya que han sido tres décadas de polarización entre centroizquierda y centroderecha. Este período tuvo grandes éxitos en materia económica y de reducción de la pobreza, pero tiene una gran deuda también, que es la desigualdad; esta se mantuvo, inclusive se agrandó, a pesar de haberse reducido la pobreza, y este ha sido uno de los factores que hicieron que este proceso electoral cerrara la etapa de la polarización virtuosa, la misma quedó en el pasado. La primera vuelta borró de un plumazo los últimos 30 años; de repente aparecieron en el centro del escenario el allendismo confrontado al pinochetismo. Sin embargo, en el balotaje vuelve a aparecer la gravitación centrista. Ya no fueron los votos de la derecha e izquierda duras. En la primera vuelta, Kast sacó casi un 28% de los votos y los mismos corresponden al conservadurismo duro, ideológico. Y de la misma manera, el 25% que obtuvo Boric corresponden a la izquierda pura, también ideológica. Para ganar el balotaje tenían que captar el grueso del 53% del electorado que no había votado en la primera vuelta. En ese electorado predominaba la vocación centrista, por lo tanto, la clave del triunfo en la segunda vuelta estaba en el voto de centro. El que, de los dos, fuera más creíble para ese electorado, ganaría la elección. Y Boric fue más creíble”.
Consultado sobre si cree que el electorado centrista entiende que la izquierda de Boric no es la izquierda del Partido Comunista, Fantini dijo que “Boric viene demostrando un corrimiento hacia el centro que no comenzó en la antesala de la segunda vuelta. Kast en cambio mantuvo banderas ideológicas muy duras hasta la antesala del balotaje, recién ahí intentó mantenerse moderado, pero ya era demasiado tarde. Si uno analiza la carrera política de Gabriel Boric, puede observar que su corrimiento hacia el centro comenzó en 2019. En ese año, ya siendo legislador, cuando se produjeron las olas de protestas contra el gobierno de Sebastián Piñera, Boric, en absoluta soledad y muy cuestionado en su espacio, fue el único que desde ese lugar suscribió la iniciativa de Piñera para pacificar el país, poniendo freno a las protestas y abriendo las puertas a una nueva Constitución. Más tarde, intentó competir en la interna de la coalición de centroizquierda, pero socialistas y democristianos le cerraron la puerta, ya que temieron que ganara e inyectara en el espacio de centroizquierda el voto juvenil que él podía arrastrar. Luego de ese suceso, crea el espacio ‘Apruebo Dignidad’ y en ese marco se inserta el Partido Comunista. El comunismo no llegaba al gobierno desde 1970, cuando fue parte de la coalición de izquierda que hizo presidente a Salvador Allende”.
En su pormenorizado relato, Claudio Fantini comentó también que “Boric ganó la interna de su espacio por sobre el candidato comunista, proclamando que su modelo de Estado no estaba ni en Cuba ni en Venezuela, sino en Europa. Es decir, planteó ideas socialdemócratas. Por esto es que le fue más fácil hacer creíble su corrimiento hacia el centro. Ahora a Boric se le viene un duro trabajo y un riesgo muy grande; habrá que ver qué tan razonables resultan los comportamientos de las élites chilenas, que determinan en gran parte el comportamiento de la economía”.