Elecciones: la responsabilidad ciudadana

Los medios de comunicación solemos convertirnos –a veces por decisión propia y otras por necesidad fáctica– en los vehículos que movilizan muchas relaciones entre la sociedad civil y nuestra dirigencia. En esa lógica, a veces encarnamos el rol de reclamar ante quienes guían nuestros destinos para que lo hagan de la mejor forma.
Sin caer en la presuntuosidad que supondría arrogarse ser la voz del pueblo, hay que decir que habitualmente este espacio es utilizado para motorizar los pedidos y las intenciones que la comunidad que nos cobija les reclama a quienes ostentan el poder público. Allí, las críticas suelen estar a la orden del día, y saludable es que así sea.
No obstante, una comunidad está integrada por dirigentes y dirigidos, y cada uno de nosotros tiene prerrogativas y responsabilidades en la relación. En un año electoral como el que ya casi se pone en marcha, ya hemos referido aquí el pedido hacia quienes eventualmente se constituyan en candidatos a ocupar cargos electivos para que lleven adelante una campaña proselitista centrada en las propuestas y no en la descalificación del contrario, en la información al ciudadano respecto a cuáles serán las medidas concretas que pretenden impulsar para cambiar un presente harto complicado y, sobre todo, para que en caso de ser electos, cumplan con lo anunciado.
Sin embargo, a los ciudadanos también nos cabe una responsabilidad central: la de ocuparnos de conocer y elegir la propuesta que consideremos mejor, aunque después los hechos nos evidencien que nos equivocamos o que fuimos engañados. Dicen que los momentos críticos deparan, como contrapartida, oportunidades para mejorar. Quizás sea este, entonces, el momento para dejar de actuar como ciudadanos “light” (que no hablan, no escuchan y no ven) y asumir que el futuro de nuestro país –y el de cada uno de nosotros- también depende de lo que cada argentino haga. En ese sentido, elegir a conciencia a nuestros representantes es una parte fundamental de nuestro aporte a la democracia y a nuestra patria.