Por Redacción | Las elecciones del próximo 22 de febrero en San Rafael resultan claves para el oficialismo local. El desdoblamiento de los comicios para renovar la mitad del Concejo Deliberante resultó ser un acierto del intendente Omar Félix, en virtud de los resultados de las legislativas de octubre, donde Mendoza, salvo algunas excepciones, se “pintó de violeta” tras un fuerte apoyo popular a la alianza Cambia Mendoza + La Libertad Avanza.
Por delante, el PJ sanrafaelino tiene una doble misión: ganar las elecciones para mantener la mayoría en el Concejo Deliberante y además contar con los convencionales para la elaboración de la carta orgánica municipal, enmarcada en el proyecto de autonomía que impulsa Félix y que tendrá, ese mismo día electoral, una jornada clave para transformarlo en realidad.
En principio, los hermanos Emir y Omar Félix, máximos referentes del justicialismo sanrafaelino, deberán asumir – con hechos – lo que les demanda el electorado: renovación. Y en ese sentido, el armado de listas será fundamental, pues en poco tiempo más sabremos si los conductores aceptan esa realidad o prefieren sostener “la experiencia” por encima de lo nuevo o los ahora denominados “outsiders” de la política y que cobraron notoriedad y relevancia con la irrupción de Javier Milei en la política argentina.
El revés electoral de la Fuerza Justicialista de Mendoza en octubre pasado, incluso con Emir Félix a la cabeza de los candidatos a diputados nacionales, fue un fuerte llamado de atención para el oficialismo local, pese a que la lectura – puertas adentro – apuntó más a un temor social por “un lunes caótico” en materia económica, por encima de una evaluación de la gestión municipal. Sin embargo, el test electoral de febrero es muy diferente al de octubre y allí, desde el PJ, si se prevé que sea un plebiscito de estos primeros dos años de intendencia de Omar.
En virtud de lo anterior, Félix apuesta a reforzar su agenda pública de aquí a fin de año, recorriendo obras y profundizando sus acciones mancomunadas con las instituciones, uno de los principales ejes de su gestión. Bajo ese panorama, se prevé una serie de inauguraciones antes de bajar la persiana del 2025 y encarar enero y lo que reste de febrero, previo a las elecciones, con una fuerte campaña a favor de la autonomía y sus beneficios.
Luego son muchas las incógnitas que existen en torno a lo que suceda el 22-2 y que terminarán por develarse ese mismo día: la participación electoral en un domingo de verano, algo atípico para el calendario electoral sanrafaelino, y la aceptación de la sociedad a un tema que aún le genera bastante desconocimiento, como es el proyecto de autonomía.
Todo está por verse.







