Elecciones y falsas informaciones

En este año de elecciones es necesario alertar a la ciudadanía sobre la circulación de información falsa y de la existencia de contenidos digitales que son manipulados. En el mundo actual, hiperconectado, las personas necesitan acceder a información veraz para comprender mejor la compleja realidad que nos rodea. Pero para no caer en engaños es importante que lo que se lee o se escucha sea respaldado por datos aportados por fuentes confiables. En rigor, la circulación de información que carece de validación no es un fenómeno que afecta únicamente a nuestra comunidad.
Son cada vez más las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales que, en distintos países, hacen un llamado a los ciudadanos a analizar con detenimiento algunos mensajes y discursos que se pretenden instalar en la opinión pública. También la Organización de Naciones Unidas alertó sobre este problema, señalando que «los cambios drásticos en las tecnologías han tenido consecuencias negativas como la velocidad a la que se propagan la información errónea, la desinformación e incluso los discursos de odio».
En estos tiempos de sobreabundancia de datos, la falta de validación de una información puede llevar a tomar decisiones erróneas o generar un clima innecesario de inquietud en la población.
Hay que estar más atentos para no caer en la trampa de este tipo de contenidos que inventan, tergiversan los hechos o los sacan de contexto. Algunas veces son mensajes de texto, en otras ocasiones lo que se comparte son audios o videos que, convenientemente manipulados o editados, tienen como objetivo engañar a las personas, por lo general con un contenido de tono alarmista.
Muchas personas tienden a compartir en forma inmediata este tipo de información falsa creyendo, de buena fe, que de esa manera está contribuyendo con las personas que conoce. Sin embargo, conviene tomarse un minuto antes de hacer circular esos contenidos y, en la medida de lo posible, consultar fuentes oficiales (páginas web de ministerios, empresas de servicios públicos, organismos de seguridad, etc.) o bien medios de comunicación con trayectoria para validar la información.