El puestero Eliseo Parada representó al Sur de Mendoza en Europa y fue distinguido por su trayectoria en la trashumancia y su rol como embajador de la cultura criolla.
Invitado a Madrid para el preestreno de Transhumantes —continuación del reconocido Arreo, de Tato Moreno—, Parada compartió una jornada cultural en homenaje al pastor español “Suso”, con quien filmó y que falleció recientemente.

“Este trabajo lo hago desde que tengo memoria. A los cuatro años mi papá me ataba a la montura y me llevaba en el caballo mientras hacíamos la veranada”, recordó.
Este viaje tuvo un tono íntimo: fue el primero sin su esposa, compañera de décadas en el puesto y referente del rol de la mujer de campo, muchas veces invisibilizado. “España es muy bonita, pero si tengo que elegir, me quedo con mi país. Mi lugar está en Malargüe”, afirmó.
Durante su estadía, Parada señaló diferencias y puntos de contacto entre el mundo rural europeo y el cuyano: “allá hay más tecnología y menos carga animal; el clima es distinto, pero la transhumancia comparte raíces: somos hijos de esas costumbres”.

Autoridades, productores y público español lo aplaudieron por encarnar valores de esfuerzo, identidad y respeto por la tierra.
Transhumantes: Suso y Eliseo prolonga el universo de Arreo: vuelve sobre la vida en el puesto, la relación con la naturaleza y la familia, y ahora suma la conexión internacional de una práctica milenaria que pervive en el sur mendocino y en regiones pastoriles de Europa.
Parada adelantó que el estreno en Malargüe podría realizarse en mayo de 2026, en el marco del Festival Pasturas.
“El trabajo es la base de todo —concluyó—. Acá y allá prospera el que tiene ganas de trabajar. Yo no cambio Malargüe por nada”.







