Gladys Jara es una mujer que hace algunos días perdió una billetera con dinero y tarjetas de crédito dentro. Afortunadamente, un buen joven sanrafaelino la encontró y se la devolvió sin dudarlo, lo cual ella quiso destacar en diálogo con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael.
El sábado alrededor de las 20, Gladys fue a un supermercado de avenida Mitre, al salir de comprar, se le cayó la billetera antes de subir al auto. Más tarde, al tener que comprar en otro sitio, descubrió que la había perdido, por lo que regresó al supermercado. En el lugar donde había estado estacionada antes, le preguntó a un hombre si no había visto “una billetera naranja”, a lo que le respondió que sí, que un muchacho –aparentemente un delivery– se detuvo, tomó la billetera y le preguntó si era de él (lo que el hombre negó), por lo que la abrió para ver si había algún documento dentro. Al ver el DNI de la mujer, le expresó “ah, pero si esta señora vive en la misma cuadra mía”.
Esperanzada de que se la devolvieran, Gladys volvió a su casa. Horas después, recordó que además de algo de dinero, en la billetera había dos tarjetas de crédito que ella bloqueó. El lunes alrededor de las 20.30, golpearon las manos y un joven le dijo que le llevaba la billetera. “Abro el portón, lo atiendo, antes de que me diera la billetera lo abrazo, le doy un beso, porque era como que Dios estaba al lado mío”, dijo y agregó: “Lo felicité y me dijo ‘quiero que mire la billetera’. El dinero no era tanto porque yo había cargado combustible y había hecho compras anteriormente, pero sí me tenían en vilo las tarjetas de crédito, pero dentro de la desesperación que tenía, también tenía mucha fe. Me dijo el chico ‘mire porque yo solamente abrí la billetera para ver de quién se trataba’. Lo volví a abrazar porque de esos en Argentina encontrás pocos, que salga de un joven esa actitud con la demostración de los valores que trae desde la casa, es maravilloso”. Estaba todo el dinero, las tarjetas, documentación del vehículo, de PAMI.
El joven es Matías Rodríguez, tiene 27 años y vive en calle Ecuador, de Pueblo Diamante. “Es una divinura de chico, se notaba en la mirada que es un chico sano”, destacó y añadió que la buena actitud tiene especialmente que ver con su calidad de crianza.







