Empezaron a detener a los que irrumpieron en el Capitolio

Las autoridades norteamericanas comenzaron este fin de semana las detenciones de participantes en el asalto al Capitolio mientras los demócratas del Congreso detallan sus planes para iniciar mañana mismo el proceso de un segundo juicio político al presidente saliente, Donald Trump.

Uno de los primeros detenidos fue Richard Barnett, el hombre que en el asalto al Congreso del miércoles entró y se sacó fotos en la oficina de la presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, y quien fue atrapado en Arkansas.

A Barnett lo acusan de entrada ilegal y violenta a un edificio restringido, así como de conducta desordenada en el Capitolio y robo de propiedad pública, por el correo de la legisladora que presuntamente se llevó después de haber posado para los fotógrafos.

Asimismo, fueron arrestados Adam Christian Johnson, a quien se vio en las imágenes cargando con el atril de Pelosi en pleno asalto al Congreso; y Jake Angeli, un miembro del movimiento nacionalista Qanon que se hace llamar «Yellowstone Wolf» en su canal de YouTube, en Florida y Arizona, respectivamente.

La Oficina del Alguacil del condado Pinellas, en la costa del centro-oeste de Florida, indicó que Johnson fue capturado en razón de una orden federal de captura.

En la foto policial de su detención aparece sin la brillante sonrisa que lucía cuando fue fotografiado el 6 de enero durante la toma del Capitolio por partidarios de Trump que habían asistido poco antes a una masiva concentración del mandatario, quien los instó a marchar hasta el edificio que alberga las dos cámaras del Congreso.

Entre otras cosas, Trump dijo a sus seguidores que si no luchaban con fuerza, no iban a tener más «un país» y que había que dejar fuera a los débiles porque había llegado «la hora de la fuerza».

Johnson, según la ficha policial, tiene 36 años, reside en Tampa, fue detenido el 8 de enero y está a la «espera de juicio».

Los cientos de asaltantes causaron destrozos en la sede del Congreso y se enfrentaron a las fuerzas del orden en un episodio que algunos legisladores han definido como un intento de golpe de estado y otros como una «insurrección».

La condena ha sido prácticamente unánime y a Trump lo responsabilizan directamente de los hechos como instigador no sólo los demócratas, que han pedido su destitución, sino también algunos republicanos.

El día del ataque las cámaras legislativas estaban efectuando la certificación de la victoria del demócrata Joe Biden, que Trump califica como un «robo».

Una vez controlada la situación, el Congreso reanudó la sesión interrumpida por el asalto y certificó a Biden como presidente electo en la madrugada del 7 de enero. Trump, cuyas cuentas en Facebook y Twitter han sido bloqueadas con la excusa de impedir nuevas incitaciones a la violencia, no asistirá a la investidura de Biden