Binoculares, cámaras y mucha paciencia. Este domingo, observadores de aves de San Rafael emprenderán una nueva salida por los paisajes sanrafaelinos con un objetivo muy particular: intentar encontrar y registrar al colibrí andino o picaflor cordillerano.
La actividad es organizada por el COA Los Pirinchos y tendrá como destino la zona de Las Tinajas, uno de los ambientes naturales del departamento, donde los participantes recorrerán diferentes sectores en busca de aves y, especialmente, de esta particular especie.

El encuentro será el domingo 23 de agosto a las 7 de la mañana en la estación de servicio Shell de Los Sauces y Balloffet, desde donde partirá el grupo hacia Las Tinajas.
UN PEQUEÑO HABITANTE DE LOS ANDES
El colibrí andino (Oreotrochilus leucopleurus) es una pequeña especie característica de ambientes cordilleranos de Argentina y Chile, adaptada a vivir en zonas frías y de altura.
Una de sus particularidades es que durante los meses más fríos puede realizar desplazamientos hacia sectores de menor altitud, lo que abre oportunidades para observarlo fuera de sus ambientes habituales.
En San Rafael, los ambientes de transición hacia la cordillera, los cañadones, faldeos y sectores con vegetación nativa constituyen sitios de interés para quienes intentan registrar aves asociadas a los ambientes andinos.
Su pequeño tamaño, sus rápidos movimientos y los ambientes que frecuenta hacen que encontrarlo se convierta en todo un desafío para los aficionados a la observación de aves.
UNA MAÑANA PARA “PAJAREAR”
Desde el COA recomendaron concurrir con ropa cómoda y de colores discretos, además de binoculares o cámaras para quienes dispongan de ellos. También propusieron llevar algo para comer y compartir durante la jornada.
Más allá de encontrar o no al protagonista de la expedición, estas salidas permiten reconocer la biodiversidad de San Rafael, registrar las especies presentes y acercarse a la naturaleza desde la observación y el respeto por el ambiente.
Este domingo, entonces, todas las miradas estarán puestas sobre los cerros y la vegetación de Las Tinajas. La incógnita será una sola: ¿aparecerá el colibrí andino?


