Corría el 15 de enero de 1948 cuando soldados de la Agrupación de Montaña Cuyo perdieron la vida tratando de cruzar el río Atuel en El Sosneado. En total, tres efectivos fallecieron motivo por el cual se erigió un imponente monolito en la zona, con una placa, que luego fuera sustraída por delincuentes.
Luis Ballarini, director de los Museos Municipales, lideró la iniciativa a modo homenaje de reponer la placa en honor a estos héroes caídos.
“Era una comisión del ejército perteneciente a la Agrupación de Montaña Cuyo, como se llamaba en ese momento. Una agrupación que abarcaba reparticiones en Mendoza, San Luis y San Juan, con un grupo destinado a la región de Mendoza” explicó al Diario San Rafael y FM Vos Ballarini, quien informó que estos uniformados “salían en verano a recorrer la Cordillera, las zonas limítrofes, siempre velando por la seguridad del país”.
La fatalidad ocurrió mientras cruzaban el caudaloso Atuel, siendo arrastrados por sus aguas, dejando a tres valientes soldados sin vida. Para honrar su memoria, en las inmediaciones de la laguna de El Sosneado, se erigió un imponente monolito de piedra, coronado por una placa de bronce que testimoniaba el sacrificio de aquellos hombres. Sin embargo, con el paso del tiempo, la placa fue sustraída, dejando el monumento desprovisto de su merecido homenaje.
Ante esta afrenta al respeto y la memoria histórica, Luis Ballarini tomó la iniciativa de restaurar la placa con la colaboración de Roxana Romero, delegada de El Sosneado. “Me llegó la inquietud y decidimos hacer la placa. Cuando llegó la fecha, la colocamos nuevamente. Este 15 de enero, conmemorando un nuevo aniversario, devolvimos el honor a los soldados caídos al reinstalar la placa en el monolito”, señaló con emoción.
El monolito, de aproximadamente tres metros de altura, se divisa desde el camino a unos 20 metros de distancia. Su presencia es tan emblemática que incluso Google lo identifica como el “Monumento a los soldados”. La restauración no solo busca rendir tributo a los héroes olvidados, sino también preservar la identidad histórica del lugar.
Por otro lado, Ballarini se enfocó en el panorama de los Museos, quien en particular se centró en el Museo de Historia Natural y su relación con el turismo local e internacional.
“Estamos experimentando una afluencia excepcional de visitantes en el Museo de Historia Natural en los horarios habituales de 8 a 19 horas. Los sábados, domingos y feriados, hemos recibido a una gran cantidad de turistas, tanto nacionales como internacionales, provenientes principalmente de Brasil y Chile”, reveló el directivo con entusiasmo.
La afluencia masiva de turistas ha sorprendido gratamente al equipo del museo, destacando un incremento notable en la presencia de visitantes brasileños. “Hemos notado una presencia significativa de familias brasileñas que, en años anteriores, quizás no se veían con tanta frecuencia. Además, nos alegra constatar que turistas chilenos también están descubriendo y apreciando nuestros espacios culturales”, sostuvo el director.







