La desigualdad de género también se mide en pesos. Según un reciente informe de Condiciones de Vida elaborado la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE), los varones del sur mendocino perciben, en promedio, un 29,8% más de ingresos que las mujeres.
Una brecha que no solo refleja diferencias salariales, sino que evidencia las barreras estructurales que aún enfrentan muchas mujeres en el mercado laboral.
El reporte, correspondiente al año 2024, confirma que esta brecha salarial se repite en todas las regiones de Mendoza, aunque con distintos matices.
A nivel provincial, la diferencia entre los ingresos medios de varones y mujeres es del 29,1%, pero en zonas rurales escala al 32,6%, y en las regiones urbanas —como San Rafael o el Gran Mendoza— ronda el 30%.
Justamente, Gran Mendoza y el Sur son las zonas donde más se profundiza la desigualdad, ambas con una brecha del 29,8%. En cambio, el Valle de Uco aparece como la región con menor diferencia salarial entre géneros, con un 21,5%.
NIVEL MEDIO DE INGRESOS
En cuanto al nivel de ingresos, el informe señala que Gran Mendoza lidera el ranking provincial, seguido por el sur de la provincia.
Este segundo puesto se explica, en parte, por el peso económico de San Rafael como polo urbano y por las actividades mineras y petroleras que dinamizan la economía de Malargüe.
Más abajo en el escalafón se ubican el Valle de Uco, la zona Este y el Noroeste, donde los ingresos promedio son más bajos.
LA BRECHA EXISTE Y SE MANTIENE
El informe de la DEIE pone en evidencia que la brecha no solo se mantiene, sino que se profundiza en contextos rurales y productivos, donde las tareas de cuidado, la informalidad laboral y los techos de cristal siguen limitando las oportunidades de muchas mujeres.
Más allá de los números, estos datos invitan a una reflexión urgente: a igual trabajo, las condiciones y las oportunidades no son las mismas. La equidad de género en el mundo laboral sigue siendo una deuda pendiente.







