En el sur mendocino, una persona con estudios superiores gana más del doble que alguien con baja instrucción

Un reciente informe de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) vuelve a dejar en evidencia el fuerte impacto que tiene el nivel educativo en el ingreso de los mendocinos.
Si bien la diferencia es marcada en toda la provincia, el sur de Mendoza presenta un fenómeno particular: aquí, una persona con estudios terciarios o universitarios completos puede ganar más del doble que alguien que no finalizó el nivel primario.
Aunque se trata de la brecha más baja entre todas las regiones mendocinas, no deja de ser significativa.

Según los datos de 2024, en el sur provincial —que abarca a San Rafael, General Alvear y Malargüe— los ingresos promedio mensuales de una persona con primario incompleto llegaba a $262.639, mientras que completando el primario el salario estaba en $379.123.
Para las personas con secundario se ubicaba en $509.118 y en $628.009 para quienes completaron estudios terciarios o universitarios
Por contraste, en el Gran Mendoza, la brecha salarial es mucho más amplia: un profesional puede ganar hasta un 418% más que una persona con bajo nivel de instrucción. Le siguen el Valle de Uco (278,6%), el Este provincial (249%) y el Noreste (238,3%).
EDUCACIÓN COMO HERRAMIENTA DE MOVILIDAD
A nivel provincial, la diferencia de ingresos entre los extremos del nivel educativo alcanza el 327,8%, lo que reafirma el papel clave de la educación como herramienta de movilidad social y económica.
El ingreso promedio de una persona con estudios universitarios en Mendoza superaba los $800.000 en 2024, mientras que quienes no completaron el primario apenas superan los $180.000.
Esta realidad pone sobre la mesa la necesidad de reforzar políticas públicas que garanticen el acceso y la permanencia en el sistema educativo, especialmente en las regiones más alejadas o con mayores tasas de deserción.