Mónica Edith Ramos, docente sanrafaelina que luego siguió su carrera laboral en San Luis, fue brutalmente asesinada en esa ciudad el pasado 3 de marzo.
El cuerpo de la educadora fue hallado por bomberos, quienes en principio acudieron por un incendio que alertaron vecinos. Tras extinguir las llamas, los efectivos encontraron el cadáver de Mónica en el interior del baño de la casa de calle Belgrano al 100. No pasó mucho tiempo hasta que se confirmó que la mujer había sido asesinada: la necropsia confirmó que el cuerpo presentaba 20 puñaladas.
Rápidamente la hipótesis de los investigadores giró en torno a un robo que derivó en el femicidio de Mónica y el posterior incendio de la propiedad. El o los autores del lamentable suceso quisieron borrar huellas y, con ese objetivo, apelaron al fuego.
En medio de una fuerte conmoción, especialmente en la comunidad educativa de San Luis, la Policía puntana actuó en función de órdenes impartidas por el juez penal Marcos Flores Leyes, quien dispuso medidas para esclarecer un caso que, a las pocas horas de sucedido, cobró repercusión nacional.
El análisis de registros de cámaras de seguridad públicas y privadas situadas en inmediaciones del domicilio de calle Belgrano, fue clave para avanzar en la detención de Federico Núñez, un hombre de 32 años que en las imágenes fue divisado por los investigadores en cercanías de la casa de Mónica. Los antecedentes de Núñez hicieron que el magistrado ordenara su arresto y, complementariamente, allanamientos en la propiedad del sospechoso y su madre. Allí se secuestraron celulares, computadoras y otros documentos de interés para la causa.
Núñez se presentó ante Flores Leyes y, haciendo uso de sus derechos, se abstuvo de declarar. En esa audiencia, su defensor solicitó una prórroga de 8 días en la instrucción inicial y superado ese período, el magistrado dictó la prisión preventiva del acusado, luego de hallar elementos que lo vinculan al femicidio de Mónica.
Desde la familia de la víctima, quienes se constituyeron en querellantes en la causa, no dudan de la participación de Núñez en el hecho. La principal incógnita, que hasta hoy perdura, es si el sujeto actuó solo o lo hizo con otra persona.
Cabe recordar que después del crimen e incendio de la propiedad, el o los autores escaparon en un Peugeot propiedad de Mónica, vehículo que horas después apareció a unas 20 cuadras de la vivienda donde ocurrió el asesinato.
La situación procesal de Núñez es complicada y se prevé que continúe bajo arresto preventivo hasta la etapa del juicio.
Mónica actualmente era secretaria académica del principal instituto de formación docente que tiene San Luis. En esa misma provincia, durante muchos años fue funcionaria de la cartera de Educación. La noticia de su brutal crimen, provocó una profunda consternación en la vecina provincia, donde se multiplicaron los pedidos de justicia para que se esclarezca uno de los tantos femicidios que se registraron en el primer trimestre de 2020 en el país.






