En su bendición de Pascua, el Papa pidió medidas «concretas» para Venezuela y por Sri Lanka

El papa Francisco reclamó hoy «medidas concretas» para resolver el conflicto en Venezuela, donde remarcó que hay una «crisis que continúa y se agrava», además de pedir por los que sufren «situaciones económicas difíciles» en América latina, durante su bendición de Pascua, en la que también se refirió a los conflictos que preocupan a la Santa Sede, como Siria y Libia.

«Que la alegría de la Resurrección llene los corazones de todos los que en el continente americano sufren las consecuencias de situaciones políticas y económicas difíciles», planteó el pontífice al dar la bendición «Urbi et Orbi» desde la Basílica de San Pedro.

Al presidir la celebración que cierra su séptima Pascua como Papa, Jorge Bergoglio agregó: «Pienso en particular en el pueblo venezolano: en tantas personas carentes de las condiciones mínimas para llevar una vida digna y segura, debido a una crisis que continúa y se agrava».

«Que el Señor conceda a quienes tienen responsabilidades políticas trabajar para poner fin a las injusticias sociales, a los abusos y a la violencia, y para tomar medidas concretas que permitan sanar las divisiones y dar a la población la ayuda que necesita», remarcó frente a más de 60.000 personas que se congregaron para escuchar sus palabras, según las estimaciones del Vaticano.

También hizo referencia a los ataques terroristas de este domingo en Sri Lanka: «He recibido con tristeza la noticia de los graves atentados que, justo hoy, día de Pascua, han llevado luto y dolor en algunas iglesias y otros lugares de Sri Lanka. Deseo manifestar mi afectuosa cercanía a la comunidad cristiana, atacada mientras se encontraba recogida en oración y a todas las víctimas de tan cruel violencia. Confío al Señor los que han desaparecido trágicamente y rezo por los heridos y todos los que sufren por este dramático evento»,

El pontífice también se refirió a la situación en Nicaragua y pidió «que el Señor resucitado ilumine los esfuerzos que se están realizando» en ese país «para encontrar lo antes posible una solución pacífica y negociada en beneficio de todos los nicaragüenses».

Durante su mensaje, y tras celebrar la misa en la basílica vaticana, Bergoglio se refirió además a los principales conflictos mundiales que preocupan al Vaticano.

En esa línea, pidió «esperanza para el amado pueblo sirio, víctima de un conflicto que continúa y amenaza con hacernos caer en la resignación e incluso en la indiferencia».

«En cambio, es hora de renovar el compromiso a favor de una solución política que responda a las justas aspiraciones de libertad, de paz y de justicia, aborde la crisis humanitaria y favorezca el regreso seguro de las personas desplazadas, así como de los que se han refugiado en países vecinos, especialmente en el Líbano y en Jordania», expresó.

«La Pascua nos lleva a dirigir la mirada a Oriente Medio, desgarrado por continuas divisiones y tensiones. Que los cristianos de la región no dejen de dar testimonio con paciente perseverancia del Señor resucitado y de la victoria de la vida sobre la muerte», reclamó luego. En ese marco, renovó sus pedidos por los conflictos entre Israel y Palestina, y en Yemen.

Francisco pidió además por Libia, «donde en las últimas semanas personas indefensas vuelven a morir y muchas familias se ven obligadas a abandonar sus hogares».

«Insto a las partes implicadas a que elijan el diálogo en lugar de la opresión, evitando que se abran de nuevo las heridas provocadas por una década de conflicto e inestabilidad política», planteó.

Durante su mensaje, pidió además por el «amado continente africano, lleno todavía de tensiones sociales, conflictos y, a veces, extremismos violentos que dejan inseguridad, destrucción y muerte, especialmente en Burkina Faso, Mali, Níger, Nigeria y Camerún», además de referirse a Sudán y Sudán del Sur.