Como informó nuestro diario, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó el brote de encefalomielitis equina, que causa síntomas nerviosos y consecuente mortandad. Hubo casos en la zona este de la provincia de Mendoza. A través de FM Vos (94.5) y de Diario San Rafael, el médico veterinario Renato Yutascori llevó a cabo algunas recomendaciones al respecto.
Primeramente, el profesional explicó que la enfermedad es causada por “un virus reincidente en Argentina, ya que estuvo hace muchos años, y la última vez que se presentó en Argentina fue en 1988 (hace 36 años que no se tenía este virus acá); es exótico en nuestro país (no es común); es una alfa-virus de la familia de los arbovirus (virus transmitidos por artrópodos, en este caso, mosquitos); sus reservorios naturales son las aves que migran de un lugar a otro, y los roedores”.
“De este virus hay encefalomielitis del este y del oeste, y gracias a Dios nosotros en este momento estamos teniendo la del oeste, ya que es la menos patógena o la que menos mortandad causa (la del este tiene un 90% de morbilidad de equinos, y en esta estamos hablando de un 20% o 30% de mortalidad. En morbilidad (que es la parte de infección), las dos son parecidas, nada más que una cursa más mortandad y la otra menos mortandad”, señaló y agregó que en esa reincidencia, la encefalomielitis se vio primero en Santa Fe, luego en Corrientes y desde entonces el Senasa dispuso un alerta por “zoonosis”, ya que se puede transmitir a los seres humanos, que pueden verse afectados como consecuencia de una picadura de mosquito.
El veterinario destacó que “para tranquilidad de la sociedad, no es que si el caballo está enfermo, el mosquito lo pica y nos pica a nosotros nos puede transmitir encefalomielitis, sino que es muy difícil porque la viremia en el caballo no es tan alta como en las aves migratorias o los roedores, que tienen una alta viremia, son hospedadores naturales inmunes a la enfermedad, y la transmiten.
Al caballo, la encefalomielitis le causa –entre otras cosas– falta de coordinación, anorexia, hipertermia, depresión, no puede caminar y se golpea ya que existe un daño neurológico con una inflamación en el encéfalo. Finalmente, algunos quedan con secuelas o pueden morir. Para salvarlo, el caballo debe ser tratado a tiempo con analgésicos, corticoides, antiinflamatorios, antipiréticos y antibióticos. “Tenemos que tener recaudos porque si el caballo se enfermó, presentó síntomas, quiere decir que tenemos mosquitos infectados alrededor”, aclaró Yustacori e hizo hincapié en que “lo que tiene que hacer el productor es vacunar”.
En el caso del ser humano, es necesario el uso de mucho repelente sobre todo en caso de estar en lugares donde hay aves migratorias, posiblemente roedores y lógicamente, mosquitos. “Hay 12 casos en humanos en Argentina, desgraciadamente uno de ellos ha fallecido; tenemos un colega enfermo por nuestro trabajo, quien gracias a Dios está bien”, puntualizó.







