Encendido debate por el decreto que habilitó las prácticas de fracking en Mendoza

El Gobierno de Mendoza decretó que en nuestra provincia podrán realizarse prácticas de fracking, término con el que se denomina a la fracturación hidráulica que se ejecuta para aumentar la producción de petróleo.
La decisión del Gobierno generó adhesiones de varios sectores pero también fuerte rechazo de organismos que, desde hace muchos años, se han manifestado bajo la consigna “Mendoza libre de fracking”, alegando que se trata de una práctica contaminante y que afecta recursos hídricos.
En este marco, la producción de FM Vos reunió al ingeniero Rogelio Di Santo, director del Departamento de Ingeniería Química de la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria, a favor de la práctica de fracking, y a Nicolás Rodríguez, integrante del organismo “Asamblea por el Agua”, férreo opositor a la “fractura hidráulica”.
Di Santo explicó que “el fracking es la fractura hidráulica que se utiliza para desarrollar pozos petroleros, aumentar su producción. Se aplica generalmente en los no convencionales, donde el crudo se obtiene tras fracturar rocas de baja permeabilidad y la inyección de agua a presión”.
El profesional sostuvo que “las presiones hidráulicas no perjudicarán superficies ni poblaciones cercanas. Ante comentarios de que pueden ocurrir microsismos, les informo que los movimientos son en la misma zona donde se realiza el fracking y no altera otros sectores”.
Di Santo recordó que el fracking empezó en Estados Unidos en la década del 40 y una más tarde en Argentina, mediante la estimulación de pozos petroleros convencionales. Indicó además que en nuestro país una zona productiva de petróleo que abarca 30 mil metros cuadrados, de los cuales 12 mil los explota YPF.
“El fracking se desarrolla cuidando el recurso hídrico. La práctica está controlada mediante la colocación de cañería de cemento, creado para que no afecte napas freáticas. Verticalmente tiene una profundidad cercana a los 3.000 metros y luego, de forma horizontal excava entre 1.000 y 2.000 metros más. Cuando llegamos a zona productora, se abren canales para que pueda fluir el crudo”, añadió Di Santo.
Siguió Di Santo: “en el fracking es poca la demanda de agua en relación –por ejemplo- a la que se usa para la agricultura” y tomó el caso de Neuquén: “en esa provincia el 5 por ciento de agua es para consumo humano. Un 3 por ciento se utiliza en la industria hidrocarburífera y el resto para otras jurisdicciones. Del total de recurso hídrico que se aplica en dichas producciones, el 70% se reutiliza y el 30% es agua dulce”.
Por último Di Santo señaló que “el decreto firmado por la Provincia es muy estricto en cuestiones ligadas al cuidado del medioambiente y del recurso hídrico. La Subsecretaria de Hidrocarburo y Energía, la Subsecretaría de Ambiente y el Departamento General de Irrigación se encargarán de regular la actividad, mediante estudios de impacto ambiental”.

“Estamos preocupados”
El ambientalista Nicolás Rodríguez, integrante del ente “Asamblea por el Agua”, expresó que “nosotros estamos preocupados, muy preocupados por este decreto”.
Consideró que “se trata de un engaño político, ya que en su momento participamos con quienes forman parte del actual Gobierno contra el pacto con Chevron, cuando surgió la idea del fracking en Argentina. Muchos funcionarios, que hoy están de acuerdo con el Gobierno, se opusieron a ese acuerdo. La Cantera, espacio afín al oficialismo, participó incluso de un festival contra la minería contaminante y Mendoza libre de fracking”.
Rodríguez insistió en que “estamos en contra de la minería contaminante y saqueadora. En el país no se queda ni el 1 por ciento de lo que se extrae”.
“Tememos por el recurso hídrico. Mendoza lleva varios años en emergencia hídrica y nos parece una contradicción del Gobierno usar el agua para fracking”, agregó.