El próximo 29 de septiembre se celebrará en el distrito de Goudge el sexto Encuentro de Coros Infanto-Juveniles de San Rafael, un evento que ha crecido con los años y se ha consolidado como una cita obligada para los jóvenes coreutas de la región. Martín Marchetti, director de uno de los coros y organizador del evento, señaló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 la importancia de esta jornada que no solo promueve el canto, sino también el aprendizaje y la convivencia entre las familias y los niños participantes.
“Es un encuentro formativo”, destacó Marchetti. “La diferencia con otros encuentros es que no solo se trata de cantar, sino de formación. Trabajamos con fonoaudiólogas, directores de coro, preparadores vocales y hasta directores de orquesta. Esto permite que los chicos, además de cantar, pasen un día formativo, incluso junto con sus familias”. El evento, que se ha celebrado ininterrumpidamente durante seis años, convoca a coros de colegios, parroquias y otras instituciones, con la participación de más de 150 niños y adolescentes.
Uno de los aspectos que distingue a este encuentro es su enfoque en la formación vocal de los niños y adolescentes. “No se puede trabajar con niños sin formarse uno mismo”, afirmó Marchetti, refiriéndose a la importancia de estar siempre en consulta con especialistas en foniatría y pedagogía vocal. “Los niños pasan por cambios de voz, emociones cambiantes y responsabilidades que no tienen otros coros. Trabajar con ellos implica un desafío constante”, añadió.
El Encuentro de Coros Infanto-Juveniles también es un espacio para compartir con las familias, quienes se involucran en las actividades. “Es un esfuerzo para las familias y los chicos, pero realmente vale la pena. Se genera un ambiente muy familiar y distendido, donde los chicos no solo aprenden, sino que disfrutan junto a sus padres”, comentó el director.
El evento, que ha atraído la atención de coros de Mendoza y San Luis, ha logrado ampliar su alcance más allá de la diócesis de San Rafael. “Este año, contamos con la participación de ocho coros confirmados, lo que implica una movilización importante. Son más de 150 niños, profesores, músicos invitados y las familias que se suman a esta movida”, señaló Marchetti con entusiasmo.
Los talleres, una de las actividades centrales del encuentro, son coordinados por expertos en la materia. “Tenemos un taller con una fonoaudióloga que trabaja toda la preparación vocal. Se hacen ejercicios de vocalización, calentamiento de la voz y cuidados, pero de una manera divertida, adaptada a los niños”, explicó. Además, otros profesores organizan juegos vocales y dinámicas en grupo, con el objetivo de trabajar la independencia auditiva y el trabajo en equipo. “La idea es que los chicos aprendan jugando, y que las familias también participen”, subrayó el organizador.
Uno de los momentos más esperados del evento es la presentación final, donde todos los coros se unen para interpretar una obra en conjunto. Este año, la obra elegida es “Ave Verum” de Mozart, una pieza que, según Marchetti, es “muy delicada, muy solemne”, y supone un reto para los niños, que van desde los cinco hasta los dieciséis años. “Es emocionante ver a chicos tan pequeños cantando una obra de Mozart”, añadió. La dirección de esta interpretación estará a cargo del Padre Luis Facello, un reconocido director coral con estudios en Roma y alma mater del coro diocesano local. “Tener al Padre Luis es un regalo para todos nosotros. Su formación y carisma hacen que su dirección sea muy especial”, sostuvo Marchetti.
El encuentro concluirá con una misa solemne en la iglesia Nuestra Señora de Fátima, seguida de la presentación individual de cada coro y el cierre en masa coral, un momento que Marchetti describe como “el broche de oro”.
Este año, el encuentro ha sido declarado de interés cultural provincial por la Cámara de Senadores, un reconocimiento que, según Marchetti, “pone en valor el trabajo que se está haciendo con los coros de niños”. Para el director, este reconocimiento es un impulso para seguir adelante y continuar formando a los jóvenes en el arte coral. “Es un detalle muy lindo, porque se reconoce el esfuerzo de todos, desde los chicos hasta los profesores y las familias”, concluyó.







