San Rafael fue escenario este fin de semana de un nuevo Encuentro INCA, que reunió a empresarios pymes de distintos puntos del país con el objetivo de fortalecer la comunicación del sector hacia la política y la sociedad.
El evento se desarrolló en la planta de alimentos INCA en Cuadro Benegas y combinó momentos de celebración con debates intensos sobre la situación económica actual.
Del encuentro participaron referentes de rubros como gastronomía, industria textil, comercio y servicios basados en el conocimiento, la mayoría nucleados en el Movimiento Nacional Pyme (MONAPY), presidido por Alejandro Bestani, titular también de INCA.
PRESENTE ECONÓMICO
La sensación predominante entre los empresarios fue de preocupación. Entre los principales ejes expuestos se destacaron la elevada carga impositiva, la apertura comercial, la falta de financiamiento y la caída del consumo, factores que —según coincidieron— limitan seriamente la competitividad de las firmas locales.

En relación a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, el consenso fue casi unánime: “no alcanza”. Desde el sector sostienen que para fomentar el empleo se necesita un programa más integral que apunte a reactivar la demanda interna.
Un productor resumió el panorama: “La baja de la inflación me mejoró la previsibilidad en la cadena de pagos, pero no estamos vendiendo”.
IMPORTACIONES Y COMPETENCIA DESLEAL
Uno de los puntos más críticos fue el impacto de las importaciones, especialmente en la industria alimenticia regional. INCA, especializada en la producción de tomates y duraznos, explicó que este año plantó un 40% menos de superficie destinada al tomate, pese a haber tenido una buena cosecha.

“El gran consumo es para la pasta de tomate, que es un commodity y se puede traer de cualquier parte del mundo. Ahora aparecieron pastas de China a valores irracionales”, detalló Bestani, quien remarcó que competir con productores asiáticos es prácticamente imposible debido a los subsidios estatales que reciben.
Datos del INDEC respaldan el planteo: en 2025, las importaciones de tomate, salsa de tomate, duraznos y jugo de durazno crecieron 40,9% respecto de 2024 y casi 150% en comparación con 2023. En el caso puntual del tomate, un informe privado indicó que las compras externas superaron en 357% el promedio histórico de las últimas dos décadas.
PRESIÓN TRIBUTARIA
Más allá de las importaciones, el eje central del reclamo pyme fue la presión impositiva. Según Bestani, al sumar todas las alícuotas, los saldos a favor que no se devuelven y los intereses por deudas fiscales, la carga tributaria efectiva ronda el 65%.
Desde MONAPY también señalaron que existe un problema de comunicación con la sociedad. “Cuando algo sale mal, los cañones apuntan hacia el empresario”, afirmaron, y sostuvieron que si se conocieran las estructuras reales de costos, la percepción pública sería diferente.
Con este encuentro en San Rafael, las pymes buscaron dejar en claro que pretenden pasar de una postura defensiva a una estrategia más activa, con mayor incidencia en la agenda pública y en los espacios donde se toman decisiones económicas.







