Una reciente encuesta realizada en Mendoza mostró que el 60% de los habitantes de la provincia adquiere indumentaria únicamente una o dos veces al año, lo que refleja el impacto de la situación económica en el consumo de vestimenta. El relevamiento fue realizado por la consultora Demokratia, a cargo de Nicolás González Perejamo, quien analizó los hábitos de compra y las prioridades de los consumidores mendocinos en este rubro.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, González Perejamo explicó que el estudio consistió en 715 entrevistas presenciales en el Oasis Norte, abarcando los departamentos con mayor densidad poblacional. “Le preguntamos a los mendocinos con qué frecuencia compraban indumentaria y calzado, y nos encontramos con que solo el 11% manifestó hacerlo una o dos veces al mes. Por otro lado, el 31,06% compra una o dos veces cada seis meses, mientras que el 29,13% lo hace una o dos veces al año. Finalmente, un 28,45% indicó que adquiere ropa cada varios años”, detalló.
Estos datos demuestran que, pese a la percepción de estabilidad económica que se ha instalado en el país en los últimos meses, la mayoría de los mendocinos sigue adoptando hábitos de compra moderados y priorizando otros gastos por encima de la indumentaria. “Si bien tenemos un 11% de la población que mantiene un consumo frecuente, la realidad es que el 60% hace compras estacionales o más espaciadas, lo que desmiente la idea de un auge del consumo en este sector”, agregó.
Uno de los aspectos analizados en la encuesta fue el impacto de la edad en los hábitos de compra. “Observamos una diferencia de casi cuatro o cinco puntos entre el consumo de ropa de los jóvenes de 16 a 30 años respecto a otras franjas etarias. Además, cuando preguntamos cuánto influye la moda en la decisión de compra, el 2,6% de los encuestados afirmó que le da mucha importancia, el 79,58% señaló que sí, pero no tanto, y el 17,79% indicó que no presta atención a las tendencias al elegir indumentaria. Ahora bien, ese pequeño porcentaje que sigue de cerca la moda está compuesto casi exclusivamente por jóvenes”, afirmó González Perejamo.
Otro dato relevante de la encuesta es que el 53% de los mendocinos determinó sus compras de indumentaria basándose en el precio. Esto refuerza la idea de que, si bien la economía muestra signos de estabilidad, el poder adquisitivo sigue siendo un factor limitante. “Estamos en un escenario donde la estabilidad permite planificar compras a futuro, pero eso no significa que la población haya recuperado su capacidad de gasto. La mayoría sigue priorizando la conveniencia económica, lo que también explica por qué tantas personas optan por cruzar la frontera para adquirir productos en Chile”, señaló.
En este sentido, la encuesta también reflejó cómo muchos mendocinos organizan viajes en grupo para maximizar los beneficios de las diferencias de precios con el país vecino. “Cuatro o cinco personas se organizan para cruzar la cordillera y aprovechar la oportunidad de un mercado que está mucho más barato que el nuestro. En muchos casos, estos viajes no solo incluyen la compra de indumentaria, sino también de repuestos para vehículos u otros artículos de primera necesidad”, explicó González Perejamo.
Finalmente, el titular de la consultora Demokratia destacó que, aunque hay una percepción de estabilidad económica, el consumo de ropa sigue estando condicionado por el factor económico. “No hemos vuelto a ser compradores compulsivos ni nos encontramos en una situación económica holgada. Lo que estamos viendo es una población que prioriza sus gastos y toma decisiones de compra basadas principalmente en el precio, lo que reafirma la importancia del contexto económico en la vida cotidiana de los mendocinos”, concluyó.







