Durante el mes de enero se refuerzan en todo el país las acciones de concientización y prevención del cáncer de cuello uterino, una enfermedad que puede prevenirse y detectarse a tiempo con controles simples y periódicos.
Se trata de uno de los cánceres más frecuentes en mujeres, pero también de uno de los más prevenibles, ya que su desarrollo suele ser lento y está estrechamente vinculado a la infección persistente por el Virus del Papiloma Humano (HPV).
En ese sentido, desde el Hospital Schestakow se sumaron a la concientización y remarcan la importancia de realizar los estudios ginecológicos de acuerdo a la edad
Hasta los 29 años, se recomienda realizar el Papanicolaou (PAP), un estudio sencillo que permite detectar lesiones precancerosas.
A partir de los 30 años, el control indicado es el test de HPV, que identifica la presencia del virus y permite anticiparse al desarrollo de la enfermedad.
La prevención también incluye la consulta periódica con el ginecólogo, el seguimiento médico adecuado y, en las edades correspondientes, la vacunación contra el HPV, una herramienta clave para reducir el riesgo.
Enero es una oportunidad para informarse, tomar conciencia y priorizar la salud, entendiendo que los controles a tiempo pueden marcar la diferencia y salvar vidas. La detección precoz sigue siendo la mejor aliada para reducir la incidencia y la mortalidad del cáncer de cuello uterino.







