“La educación es clave para prevenir las enfermedades de transmisión sexual”, asegura el doctor Cristian Papagni. El especialista subrayó la importancia del diagnóstico temprano, el acceso a tratamientos efectivos y el derribo de tabúes para abordar una problemática que sigue en aumento en Argentina.
En un contexto donde las enfermedades de transmisión sexual (ETS) continúan en ascenso en Argentina, el doctor Cristian Papagni, especialista en infectología en San Rafael, destacó que la clave para frenar esta tendencia radica en la educación, la prevención y el acceso universal a la salud. “El aumento de casos tiene mucho que ver con la falta de información, pero también con el estigma que sigue rodeando a estas enfermedades. La gente muchas veces no se atiende por vergüenza o miedo a ser juzgada”, explicó el profesional a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
Papagni señaló que en las últimas dos décadas, las ETS han experimentado un aumento significativo a nivel mundial, y Argentina no ha sido la excepción. Aseguró que actualmente de cada diez pacientes que atiende por día, dos van por este tipo de enfermedades, cuando hace un tiempo era raro diagnosticarlas. Entre las infecciones más comunes figuran la sífilis, el VIH, la gonorrea y el virus del papiloma humano (VPH). “En nuestro país, la sífilis ha tenido un incremento preocupante, especialmente en jóvenes. Esto tiene que ver con la disminución del uso del preservativo, un método de prevención fundamental”, enfatizó.
“Muchas ETS, si se detectan a tiempo, tienen tratamientos efectivos que permiten evitar complicaciones graves. Sin embargo, para lograrlo, es esencial que las personas se realicen chequeos periódicos y no esperen a tener síntomas, ya que muchas de estas infecciones son asintomáticas al principio”.
El acceso a tratamientos es otro de los puntos críticos que aborda Papagni. Aunque la Argentina cuenta con un sistema público de salud que provee tratamientos para varias ETS, las barreras sociales y económicas dificultan el acceso en muchas ocasiones. “El sistema de salud tiene que garantizar que todos, sin importar su condición socioeconómica, puedan acceder a los tratamientos necesarios. Esto no solo es una cuestión de derechos humanos, sino también de salud pública”, sostuvo. El experto también señaló que la educación sexual integral en las escuelas es una herramienta clave para combatir las ETS. “No podemos pretender que los adolescentes tomen decisiones responsables si no tienen la información adecuada. La educación sexual no se trata solo de hablar de preservativos, sino también de fomentar el respeto por el cuerpo propio y ajeno, y de promover relaciones saludables”, explicó.
Por otro lado, el médico pone el foco en la necesidad de derribar prejuicios que siguen presentes en la sociedad. “El estigma es uno de los mayores enemigos en la lucha contra las ETS. Nadie debería sentirse avergonzado por cuidar su salud. Es fundamental normalizar la conversación sobre estos temas, para que las personas se animen a consultar y a buscar ayuda cuando lo necesitan”.
En cuanto a las estrategias de prevención, el especialista subrayó la importancia de combinar métodos tradicionales con nuevas tecnologías. “Además del preservativo, que sigue siendo fundamental, hoy contamos con herramientas como la profilaxis preexposición (PrEP) para prevenir el VIH. Pero su acceso todavía es limitado y no todas las personas conocen su existencia. Es clave ampliar su disponibilidad y difundir su uso”, señaló.
Cristian Papagni también llama la atención sobre las desigualdades de género que afectan la prevención y el tratamiento de las ETS. “Las mujeres suelen ser las más afectadas por las barreras sociales y económicas. Muchas veces, enfrentan dificultades adicionales para negociar el uso del preservativo o acceder a servicios de salud por miedo a ser juzgadas”, explicó. En este sentido, el infectólogo destacó la necesidad de políticas públicas que promuevan la equidad en salud. “Es imprescindible que el Estado implemente campañas masivas de información, pero también que fortalezca el sistema de salud, garantizando la capacitación de los profesionales y el acceso universal a los servicios”, concluyó.







