Enfrentamiento en estadio de Honduras provoca tres muertes

El incidente tuvo lugar específicamente media hora antes del clásico entre ambos equipos, cuando el autobús del Motagua fue supuestamente atacado por hinchas del equipo contrario con piedras y botellas de vidrio, lo que ocasionó una batalla campal tanto afuera como dentro del Estadio Nacional de Tegucigalpa que resultó en tragedia.

Las edades de los fallecidos estaban entre los 20 y los 27 años. En el ataque, también resultaron heridos por fragmentos de cristal el defensa paraguayo Roberto Moreira, el portero argentino Jonathan Rougier y el lateral hondureño Emilio Izaguirre, todos del Motagua. Los tres jugadores fueron llevados a una clínica, donde se encuentran siendo atendidos.

El club hondureño no ha dado detalles sobre la gravedad de las lesiones de los jugadores afectados durante el suceso. Por otra parte, otras nueve personas resultaron heridas al momento de los disturbios, algunas de ellas de gravedad, por lo que también fueron trasladadas por los socorristas de la Cruz Roja hondureña al Hospital Escuela.

Más de 10.000 aficionados estaban en las gradas e intentaban salir por los portones. La policía utilizó entonces gases lacrimógenos para dispersar a la multitud y evitar más enfrentamientos, pero durante la estampida resultaron heridas. “Nos tiraron botellas, piedras y los jugadores se tiraron al piso gritando”, declaró el entrenador argentino del Motagua, Diego Vásquez. “Es lamentable que los aficionados lleguen a estos extremos”, expresó el presidente del Olimpia, Rafael Villeda.

El club calicó el ataque de “reprochable y lamentable” y pidió que la acción, supuestamente de un grupo ultra, sea “sancionada duramente por las autoridades correspondientes”. La ministra hondureña de Comunicaciones, María Andrea Matamoros, lamentó el incidente y señaló que es “responsabilidad de todos, periodistas deportivos, medios de comunicación y aficionados hacer un llamado a la calma y respeto a las autoridades”

El encuentro había creado grandes expectativas porque era el primer enfrentamiento entre Diego Vásquez y el nuevo técnico del Olimpia, el también argentino Pedro Troglio. El choque había sido previamente declarado como de “alto riesgo” por la policía que por ello había desplegado unos 5.000 agentes en anillos de seguridad dentro y fuera del estadio.