La distinción otorgada a Elvira Gutiérrez “Paloma” Palomo por las entidades españolas locales resume una vida atravesada por la migración, el trabajo institucional y una profunda gratitud hacia la Argentina y el departamento que eligió como hogar.
La comunidad española de San Rafael volvió a reunirse para celebrar su historia, su presente y a quienes han dedicado años de trabajo silencioso al fortalecimiento de sus instituciones. En ese marco, Elvira Gutiérrez Palomo, más conocida como “Paloma” recibió una distinción especial por parte de las entidades españolas del departamento en el acto por la nueva Constitución de España el 6 de diciembre. Este reconocimiento no solo destaca su compromiso institucional, sino también una trayectoria de vida marcada por el desarraigo, la resiliencia y el agradecimiento.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, Paloma explicó que el homenaje tiene su origen en el trabajo conjunto que desde hace más de una década llevan adelante las entidades españolas locales. “La comisión de los presidentes de las entidades españolas se conforma en el año 2010”, recordó, mencionando a referentes históricos como Luis Zabalegui (Sociedad Española de Socorros Mutuos), Augusto Blanco (Club Español) y Juan José Ibáñez Mira (Centro Andaluz).

Desde aquel primer encuentro, su rol fue clave en el funcionamiento institucional. “Desde ese instante fui la secretaria, porque estaba reunida con ellos. Así que desde ese entonces, secretaria de la Comisión de las Entidades Españolas”, relató. Esa tarea la llevó a trabajar de manera articulada con la Sociedad Española de Socorros Mutuos, el Club Español y el Centro Andaluz, espacios que hoy siguen siendo pilares de la colectividad en el sur mendocino.
Paloma también recordó su paso por el Club Español y la Biblioteca Miguel de Cervantes Saavedra, donde asumió responsabilidades centrales. “El Club Español tiene la biblioteca Miguel de Cervantes Saavedra. Pues yo la estuve dirigiendo también, haciendo todo el inventario, y pues era la encargada también de la biblioteca”, explicó, subrayando la importancia de preservar el patrimonio cultural y bibliográfico de la institución.
Durante el acto el sábado 6, también se otorgó el tradicional premio Cervantes, una distinción que las entidades españolas comenzaron a entregar en el año 2012 para homenajear a personas e instituciones destacadas.
Sobre la distinción más reciente, correspondiente al año 2025, precisó que “este año se le otorgó a la Academia Caló, de las hermanas Cramero”, destacando el trabajo cultural y formativo que desarrollan en la ciudad.
Más allá del reconocimiento institucional, la entrevista permitió conocer aspectos profundos de su historia personal. Paloma nació en España y llegó a la Argentina siendo una niña. “Yo nací en Murcia, en Cieza”, contó, y relató que su padre la trajo al país cuando tenía siete años y medio. “Vinimos en el vapor San Bernardo, que recaló ahí en Panamá”, recordó, describiendo aquella experiencia como dura y difícil. “Fue una travesía tremenda, porque la verdad que volver a viajar de esa forma jamás lo volvería a hacer”, afirmó.
Poco tiempo después de su llegada al país, su vida dio un giro inesperado. “A los cuatro meses de haberme traído mi padre a la Argentina, se muere el 21 de septiembre”, relató, señalando que quedó al cuidado de una mujer que no era su madre biológica. Con crudeza, recordó los años de maltrato y discriminación que atravesó durante su infancia por esta muejer y el impacto que tuvo en su identidad. “A los 46 años me entero que esta señora no era mi madre”, confesó, al tiempo que explicó que fue anotada como hija por esta mujer con el fin de poder apropiarse de la importante herencia paterna de Paloma.

A pesar de esas experiencias, Palomao destacó que nunca se sintió completamente sola. “Jamás estuve desamparada, porque a fin y al cabo siempre Dios estuvo a la par mía”, expresó, y remarcó su agradecimiento al país que la recibió. “Amo a la Argentina porque me cobijó, me abrió los brazos”, sostuvo, reconociendo que, junto a momentos difíciles, también encontró personas solidarias y oportunidades.
Su recorrido por distintas provincias argentinas fue extenso antes de radicarse definitivamente en San Rafael, donde vive desde hace dos décadas. “Hace 20 años que estoy viviendo acá en San Rafael”, afirmó, resaltando el afecto que siente por la comunidad local y por las instituciones españolas que la acompañaron a lo largo del tiempo.
Al cerrar la entrevista, “Paloma” Palomo destacó el valor humano del trabajo colectivo. “Soy muy agradecida de las entidades porque es un grupo muy lindo, se llevan muy bien y siempre se trata todas las cosas de común acuerdo”, expresó, y concluyó: “Tengo los mejores recuerdos de todas las entidades y de mi querido Club Español”.







