Ermelinda y Benito cumplirán 65 años de casados

Toda una historia de amor, sacrificios y respeto

Ermelinda Campos (78) y Benito Rojas (93) se conocieron en la Villa cuando ambos trabajaban en la cosecha. Mantuvieron una relación a escondidas hasta que un día él, como era costumbre en la época, fue a pedir permiso para formalizar la relación. Desde entonces, nunca se separaron. El próximo 19 de junio cumplirán 65 años de casados, un orgullo para sus 5 hijas, sus 17 nietos y sus 28 bisnietos.

Continuaron con el trabajo de la finca en Cuadro Benegas, donde vivieron durante 38 años. Cuando sus hijas comenzaron a partir de la casa, ellos se trasladaron al barrio Valle Grande, en ciudad, donde actualmente viven con una ellas: Noemí.

“Trabajábamos los dos en la finca, luchábamos los dos, íbamos los dos para el mismo lugar, también nos repartíamos los trabajos del hogar. Hacíamos pan, teníamos chanchos, gallinas, pavos, de toda clase de animales”, contaron acerca de su relación y cómo fueron sorteando la vida siempre juntos.

Ermelinda y Benito con una foto de sus 5 hijas

Como la familia es tan grande, cuentan que sus hijos se ponen de acuerdo para visitarlos. “Para el Día de la Madre viene una parte y para el Día del Padre viene la otra”, relataron. Es por ello que para celebrar estos 65 años de matrimonio esperan poder reunirse todos.

Siempre en medio de risas, dan detalles de esta historia. Ermelinda contó orgullosa que festejaron los 25 años de casados y luego los 50 casándose nuevamente, pero esa vez de blanco. “La gente antigua no te permitía casarte de blanco con un hijo o embarazado, como en mi caso. Por eso a los 50 me vine a casar de blanco”, detalló.

Y agregó: “Siempre charlamos con mi viejo y le digo ‘no nos tenemos que morir’, porque cada bisnieto que nace es un muñeco, son muy bellos, inclusive dos de ellos han nacido en la misma fecha, hace poco los trajeron para que pudiera conocerlos porque no viven cerca. Yo le digo a mi viejo: ‘esperemos a que nazcan todos para poder morirnos’”.

“Llevarse bien” es lo que señalaron como el principio básico de una buena relación para que perdure en el tiempo. “Nuestros hijos crecieron en un hogar donde no había discusiones, ahora de viejos hemos venido a pelear, pero son discusiones sin tanta importancia”, reconocieron.

“Saberse entender, ser unidos, reconocer los errores”, agregaron a esa lista de “secretos” para permanecer unidos. “Hemos vivido una vida muy humilde donde con nuestro esfuerzo nunca nos ha faltado nada. El respeto es fundamental, todo esto es amor verdadero, hacer sacrificios por el otro”.

Junto a su hija Noemi y algunos nietos

Conservan ese cariño notable de las parejas recién casadas, esa preocupación que nace por ese ser con el que se comparte la vida. Llevan una vida tranquila, comparten con sus familiares y han tenido la oportunidad de viajar juntos por varios países, acompañados por algunos hijos o nietos.

Para concluir, Noemí, la hija menor de este matrimonio, comentó que “tuvimos una infancia muy linda, todos quisiéramos revivir esa época, tenemos grandes recuerdos. Hoy nuestros padres están viviendo una vida cómoda, es lo más importante, porque están llegando a una vejez bien, cuidados por todos nosotros”.