Es necesaria una ley contra todo maltrato animal

Las comisiones de Legislación General y Legislación Penal de la Cámara de Diputados de la Nación iniciaron la semana pasada el análisis de los 14 proyectos ingresados contra el maltrato animal.
Las iniciativas buscan modificar la ley 14.346 –de maltrato animal o de protección de los animales– y la idea de los legisladores es actualizarla para ir en consonancia con los tiempos que corren y poder así regular las conductas que los seres humanos adoptamos en contra de esos otros integrantes del ecosistema, como si nosotros no fuésemos, por naturaleza, también animales.
En los primeros contactos parlamentarios, que no estuvieron exentos de polémicas ya que muchas asociaciones proteccionistas afirmaron que no fueron convocadas a la discusión, los ejes sobre los que transitó el análisis fueron tres: actos de maltrato y crueldad animal en general, naturaleza jurídica y ámbitos de aplicación, y un aumento en las penas contra esos hechos. Asimismo, la incorporación de la eventual norma jurídica al Código Penal y la consideración de la crueldad como un agravante –diferenciándola del mero maltrato– serían contestes en varios de los proyectos.
En nuestro país, algunas sociedades y Estados han puesto en marcha diferentes acciones en pos de mejorar la calidad de vida de los animales. Sin embargo, esa evolución no ha sido completa, ya que muchos argentinos aún mantienen actitudes desaprensivas y agresivas en contra de los animales, pasando por su descuido, maltrato, abandono y hasta su injusta muerte.
Es en la idea de continuar el camino evolutivo por donde debería transitar la nueva reglamentación. Para ello habrá que derribar ciertas pautas culturales o de tradición mal entendida que aún anidan en nuestras mentes. El caso de las carreras de galgos es un ejemplo palmario: muchos se oponen a su prohibición aunque tenga basamento legal. Claro, otras conductas humanas igualmente –o más– disvaliosas para con los animales deberán ser condenadas para que la norma cumpla su principal objetivo de justicia.