La visita de Benjamín Vicuña al programa Otro día perdido dejó varios momentos llamativos, pero uno en particular sorprendió tanto al conductor como al público y fue su particular fascinación por los hipopótamos.
El tema surgió de manera inesperada cuando Mario Pergolini decidió obsequiarle un peluche de ese animal y aprovechar para indagar sobre el origen de ese gusto.
“Nos dijeron que te gustan, que coleccionás”, comentó el conductor antes de entregarle el regalo. El actor recibió el presente con entusiasmo y reveló que, en su momento, llegó a acumular una gran cantidad de estos muñecos.
Entre risas, Vicuña explicó cómo nació ese interés. “¿Tengo que contar por qué?”, lanzó, y enseguida compartió una anécdota personal: “Tuve una novia que tenía como un aire a un hipopótamo. Le mando un besito grande, estuvimos juntos cuando yo tenía 14 o 15 años. Cuando digo que tenía cara de hipótamo, es como que tenía esa ternura“.
A partir de esa experiencia, comenzó una colección que fue creciendo con el tiempo, incluso después de terminada aquella relación.
“Empecé a juntar y a juntar hipopótamos, incluso seguí juntando cuando terminaron las cosas con esa novia porque empecé a trabajar en teatro y televisión y, cuando trascendió mi fanatismo por los hipopótamos, empezaron a regalármelos”, relató.
Sin embargo, ese curioso hobby tuvo un final abrupto. El actor contó que una pareja posterior no tomó bien el origen de la colección: “Un día, una novia se enteró de que los hipopótamos eran de la otra, así que hubo un exterminio total. Desaparecieron todos, solo guardé tres que ahora los tienen mis hijos”.
Por último, Vicuña explicó que su mirada sobre estos animales cambió tras un viaje. “Vas por la ruta y decís ‘qué lindos’, pero te advierten que no bajes del auto”, recordó sobre su experiencia en Sudáfrica, donde comprendió el carácter peligroso de los hipopótamos.
Fuente: La 100







